Las Serpientes 
Por: Ricardo Morales Sánchez / @riva_leo

La cuarta transformación que pretende encabezar Andrés Manuel López Obrador no se entiende, si no es que el presidente electo de México entra a un tema que lastima desde tiempos inmemoriales a nuestro país, el sindicalismo charro.

Resulta hasta cierto punto paradójico que siendo los obreros mexicanos pioneros de la Revolución con las huelgas de Cananea (1906) y Río Blanco (1907) hayan quedado a merced de los líderes charros y sean junto con los campesinos, los dos sectores más desprotegidos de este país.

Mucho de esto se debe al corporativismo, que prevaleció tras la creación de los primeros sindicatos obreros, luego del triunfo de la Revolución y los gobiernos emanados de este movimiento.

El surgimiento de las centrales como la CROM, de Luis N. Morones, y más tarde la CTM, terminaron por confirmar al régimen, los obreros pasaron a ser un sector más del PRI y con ello sus líderes comenzaron a obtener puestos de elección popular.

Pero esto trajo consigo el empoderamiento de una nueva clase de cacicazgo gremial, en detrimento de la clase trabajadora, la cual “ganó” seguridad social y acceso a la vivienda, pero se vio sometida al control gremial, en aspectos tan negativos que derivaron en la creación de una nueva clase política, los líderes sindicales.

Gustavo Díaz Ordaz, tal vez por su formación (abogado) y por haber laborado en la Junta de Conciliación y Arbitraje y haber servido a los intereses de William Jenkins, tuvo de por sí una aberración en contra de todos los movimientos sindicales.

De tal forma que se distinguió por reprimir con crudeza los movimientos de los médicos del sector salud y también el de los ferrocarrileros, con lo cual se ganó el corazón del presidente Adolfo López Mateos.

Desde ese entonces, los cacicazgos regionales han sido una especie de maldición para el trabajador en México, el cual no alcanza a sacudirse de este marasmo y hasta el momento no ha escuchado por parte del presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, una señal de esperanza.

López Obrador no se ha pronunciado a favor de una nueva reforma laboral que ponga fin al cacicazgo de personajes como el indeseable Carlos Romero Deschamps, el jeque mexicano, cuya familia goza de todos los privilegios de la explotación del crudo mexicano. ¿Se atreverá López a terminar con este cacicazgo o como otros más, será su cómplice?

Qué pensará la clase obrera y los diversos sindicatos, ahora que por obra y gracia de los poderes fácticos, la maestra Elba Esther Gordillo está de vuelta y Napoleón Gómez Urrutia (Napito), también goza de total impunidad.

La cuarta República tendrá mucho, pero mucho que explicar si no alcanza a poner fin a la “mafia” sindical, la cual es un verdadero lastre para la vida de este país y principalmente de sus representados.

 

CAMBIOS EN LAS NORMALES

La SEP estatal publicó la convocatoria correspondiente para llevar a cabo la elección de los nuevos directores de las siguientes normales en el estado de Puebla.

La normal “Lic. Benito Juárez”, ubicada en el municipio de Zacatlán.

El Benemérito Instituto Normal del Estado, “General, Juan Crisóstomo Bonilla”, ubicado en el municipio de Puebla y de especial relevancia para los poblanos.

La Escuela Normal Superior de Tehuacán, ubicada en el municipio de Tehuacán.

La escuela primaria oficial “Jesús Merino Nieto”, ubicada en el municipio de Ixcaquixtla, Puebla.

Y la Escuela Normal Oficial, “Profesor Luis Casarrubias Ibarra”, ubicada en Chiautla de Tapia, Puebla.

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