¡¡¡ 3, 2, 1, CERO… COMENZAMOS!!!
Por: Pablo Chávez Meza /@pachame
Mi tía abuela Godofreda andaba mucho muy apurada buscando los análisis del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), según ella está muy interesada porque su cuasi Presidente, Andrés Manuel López Obrador exhortó a la población para que se enteré sobre el tema y decida, en su consulta ciudadana, del 28 de octubre próximo.
¡Anda m´hijo, muéstrame esos papales, no ves que debemos votar para que no se haga ese aeropuerto que tanto nos está costando… ¿Nos…? Ok, por dónde empiezo, me dije a mí mismo. Respiro hondo y me tomo unos instantes.
Mira tía, yo creo que ni tú ni yo conocemos destalles técnicos de lo que significa esta obra, por lo que eso de participar en una encuesta donde nos pregunte en que sí estamos de acuerdo en que se construya el NAIM allá en Texcoco o se quede el actual con operaciones alternas en la base militar de Santa Lucía es un albur.
Hace unos días platiqué con el ingeniero Pedro Matabueno, académico de la UNAM de la Facultad de Ingeniería, él me manifestó su preocupación de que esta decisión se tome a la ligera.
Sostuvo que la decisión debe ser hecha por expertos, sobre todo ingenieros mexicanos que conocen a bien su trabajo.
Yo coincido con eso. Es como si a mí me preguntarán que si las clases de física cuántica que se dan a nivel superior son las adecuadas o que deben cambiarse mejor por física elemental. O sea, quién soy yo para opinar sobre ese tema.
Si bien el ejemplo puede ser algo burdo, lo que quiero manifestar es que desde que estaba en campaña, López Obrador, prometió a sus seguidores que cancelaría la obra del NAIM debido a que es muy caro y hay otras opciones.
Desde un punto de vista sencillo, se pensaría que el próximo Presidente se ha encaprichado en que el NAIM no va, porque no va, así de simple. Pero llama fuerte la atención que aún y cuando no ha asumido su administración quiera hacer una encuesta en una fecha que no le compete. El 28 de octubre es un día en que él aún no es Presidente, él asumirá las riendas del país hasta el 1 de diciembre de este año, es decir 33 días antes de ocupar el cargo.
Además, creo que las señales que envía no son las adecuadas. Si cree que hubo licitaciones amañadas o que si está siendo cara la obra, que se abran investigaciones, que se asesore y si encuentra anomalías, que se castiguen, eso sí, creo que todos –incluyendo aquellos que no votamos por él- aplaudiríamos y reconoceríamos.
Pero estar jugando al hoy sí, pero mañana quién sabe, no son buenas señales, más cuando el proyecto ya va avanzado, con retrasos, pero avanzado. Si habla de austeridad republicana, eso de perder mil millones de pesos por cancelar esta obra, la pregunta es dónde está esa austeridad.
Veremos qué suerte tiene esta obra, debido a que en su página de Internet. En días pasados, se subió información sobre la posibilidad y lo más económico que resultaría operar el actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) con la base militar de Santa Lucía.
Si en realidad estuviera todo mal, la actual administración se hubiera aventado la puntada de decir que ahí se edificaría el nuevo puerto aéreo, sin tomar en cuenta las opiniones de instituciones como Mitre –organización estadounidense experta en temas aéreos- quien ha dicho que Santa Lucía es inviable, pero eso parece no ser importante.
En fin, a estar atentos a ver qué pasa con este tema; por cierto, se rumora que este día, habrá humo blanco en materia de las pláticas bilaterales para lograr un acuerdo entre México y Estados Unidos y con ello tener ya una renegociación del TLCAN entre los tres países, incluido Canadá.
Ya el tuitero en Jefe, Donald Trump, el sábado pasado, dijo que se veía pronto ya un acuerdo con México, esperemos que así sea.
-¡Tía encontré unos documentos, pero están en inglés…!-
