El denominado Cártel Puebla Segura sentó sus reales en las juntas auxiliares de la resurrección y Santa María Xonacatepec, en la capital del estado, además de los municipios de Quecholac y Palmar de Bravo, ubicados en el triángulo rojo
Por: Guadalupe Juárez
Las ocho personas abatidas por la Secretaría de Marina (Semar), entre ellos el Comandante 30, estuvieron involucrados en la ejecución de seis policías municipales de Amozoc.
Así lo confirmaron la Fiscalía General del Estado (FGE) y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) en una conferencia de prensa, donde detallaron que entre las armas aseguradas se encontraron dos que pertenecieron a los municipales ejecutados, con lo cual confirmaron su participación en los homicidios.
El Comandante 30 aseguraba formar parte del Cártel Jalisco de Nueva Generación (CJNG) y lideraba un grupo autodenominado Cártel Puebla Segura el cual —según las autoridades— ha quedado desarticulado después de que intentaran controlar el robo de combustible y gas LP, narcomenudeo y robo a transporte.
Las zonas donde operaban eran principalmente juntas auxiliares de la capital como La Resurrección y Santa María Xonacatepec, donde ubicaron su lugar de residencia, además de otros puntos donde almacenaba pipas con combustible robado.
También operaban en Tezuapan, en Quecholac y Palmar de Bravo en las comunidades de Cuacnopalan y Cuesta Blanca, así como Ciudad de México, Morelos y Tlaxcala.

Esta banda comenzó su actividad en julio del año en curso con la difusión de cinco videos en redes sociales en los cuales amenazaba a autoridades y a otros delincuentes, detalló el titular de la SSP, Jesús Morales Rodríguez.
“En esos videos comienza a avisar de su presencia en Puebla, a amenazar con dejar regalitos en Puebla y amenaza a funcionarios”, señaló.
El fiscal de Investigación Metropolitana, Gustavo Huerta Yedra, indicó que tras labores de inteligencia, la Semar logró burlar una red de halcones que alertaba al Comandante 30 de los operativos.
Por ello, dijo, la madrugada del 26 de agosto lograron cercarlo junto a otros sujetos pertenecientes a la banda de Los Cuijes, otro de los grupos criminales relacionados con actos delictivos en la entidad.
Según el reporte, el Comandante 30 había formado parte de grupos criminales en otros estados como Chiapas y Guerrero, por lo cual Los Cuijes aceptaron una alianza.
“Los grupos delictivos buscan a este tipo de sujetos, este sujeto ubica a la banda de Los Cuijes, que es un grupo sanguinario y comienza a brindarles seguridad, y con eso lanza amenazas para mostrar su grado de peligrosidad”, explicó Morales Rodríguez.

En los meses que delinquió en Puebla, su banda fue relacionada con al menos otros cuatro homicidios, entre estos dos personas supuestamente de grupos rivales, quienes fueron calcinadas.
