Las Serpientes
Por: Ricardo Morales Sánchez / @riva_leo
Aún no comienza la presidencia imperial de Andrés Manuel López Obrador y ya empezaron a moverse quienes aspiran a sucederlo.
No es para menos, Morena tiene un bono democrático alto, y muchos de los actores políticos buscan exprimirlo al máximo; de ahí, su interés por acaparar los reflectores y ganarse el corazón del oriundo de Macuspana.
En los últimos días hemos visto muy activos a personajes que sin lugar a dudas marcarán la agenda los próximos años. Nos referimos a Tatiana Clouthier (diputada federal) y Marcelo Ebrard (futuro canciller), sin olvidar a Claudia Sheinbaum (gobernadora electa de la Ciudad de México).
Veamos, el caso de Tatiana Clouthier llama la atención, siendo un personaje que no formaba −hasta hace unos meses−, de la burbuja lopezobradorista. Fue pieza clave en el pasado proceso electoral. Hizo suyas las redes sociales y proyectó mejor que nadie la figura de Andrés Manuel, podemos decir que salió airosa de la batalla digital.
La llamada Tía Tatis es gente cercana al futuro jefe de Gabinete, Alfonso Romo; de ahí, el recelo que muchos morenistas de “cepa” le tienen. No en balde la grillaron. Sin embargo, el tiro les salió por la culata. El miércoles fue la más ovacionada en San Lázaro. Su perfil ciudadano le ayuda bastante para posicionar su imagen en el imaginario colectivo. De hecho se puede decir que ya está en la gran final, merced a lo que ha hecho.
El próximo canciller, Marcelo Ebrard, es un viejo aliado de Andrés Manuel. No por nada fue su delfín en la Ciudad de México; cumplió la tarea y le cubrió las espaldas al líder moral de Morena. No por nada tiene un rol protagónico en los próximos años.
Marcelo es uno de los hombres más cercanos al tabasqueño. Se mantiene al margen de las disputas internas en Morena y eso ayuda a su imagen, la cual está marcada por las irregularidades en la Línea 12 del Metro, mismas que lo obligaron a exiliarse, pero hoy ya está de regreso.
Un personaje que hay que seguir de cerca es Claudia Sheinbaum, quien es hechura de López Obrador. No por nada apostó por ella para gobernar el principal bastión de Morena en el país, la Ciudad de México, por encima de personajes como Ricardo Monreal o Martí Batres.
El problema de la Sheinbaum es su antipatía natural, esa falta de carisma, que hace que no se identifique con la raza, porque a pesar de que les pese, ella es “fifi”.
En el ámbito local, las pasiones también se desataron. Muchos no ven tan lejano 2024, ni qué decir de las elecciones intermedias. Algunos aún no asumen sus nuevas responsabilidades y ya les inquieta el escenario electoral.
El senador Alejandro Armenta tiene una estructura que buscará acrecentar en los años venideros. Y lo veremos constantemente recorriendo el estado. No por nada la hiperactividad del hijo consentido de Acatzingo.
Fernando Manzanilla, “el coordinador sin partido”, tiene la mira puesta en los próximos comicios. Conoce a detalle el estado, es un hábil operador político y sabe cómo ganar una elección.
Manzanilla es tal vez, quien puede sumar a más grupos, lo mismo tiene simpatías entre los priistas que los panistas, pero también ahora en Morena, aunque también como Sheinbaum, es “fifi”, es decir, le hace falta “pueblear”.
José Juan Espinosa busca a toda costa atraer los reflectores. Será un personaje polémico en la siguiente legislatura en aras de posicionar su figura en el electorado.
Es capaz de todo, aunque comienza a ser visto como un “porro”, lo cual asusta a la Puebla Levítica, acostumbrada a personajes más moderados y más negociadores.
Rodrigo Abdala y Claudia Rivera Vivanco ya tienen los reflectores encima por las nuevas encomiendas que asumirán en los próximos meses; será su trabajo el que hable por ellos. De todos los aspirantes, son los únicos morenistas de cepa, más la alcaldesa electa. Y presumen una mayor cercanía con Andrés Manuel, a diferencia de los demás suspirantes.
El actual proceso electoral aún no termia, López aún no asume la presidencia y ya hay quienes se frotan las manos para hacerse de las candidaturas de 2024. Naturaleza humana.

