La Quinta Columna
Por: Mario Alberto Mejía / @QuintaMam

La Cuarta Transformación arrancó en la Cámara de Diputados.

¿Protagonistas?

Porfirio Muñoz Ledo y Gerardo Fernández Noroña.

El primer desencuentro se dio el lunes, cuando el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara Baja llegó a Palacio Nacional junto con Martí Batres —homólogo suyo en la Cámara Alta— para participar en el Sexto Informe de labores del presidente Peña Nieto.

Fernández Noroña ya forcejeaba con miembros del Estado Mayor Presidencial cuando Muñoz Ledo apareció.

“Me da usted mucha pena, diputado Muñoz Ledo”, le dijo con un micrófono en la mano derecha.

Los gritos de sus porristas no se hicieron esperar:

“¡Martí, Martí, eres un asco! ¡Vendidos!”.

En el zipizape, Muñoz Ledo y Marco Adame, vicepresidente de la Mesa, fueron agredidos por Fernández Noroña.

Cuando menos así lo dejó ver este martes el propio Muñoz Ledo.

Desde el inicio de la sesión, Fernández Noroña se dejó ir en contra del multicitado.

Le exigía, desde la curul, que explicara su presencia en el informe de Peña Nieto, al que calificó de “farsa”.

Muñoz Ledo no aceptó darle la palabra y lo calificó de “golpeador”.

Fernández Noroña se acercó hasta donde estaba Ana Gabriela Guevara, secretaria de la Mesa, y desde su micrófono lo increpó.

Muñoz Ledo lo llamó al orden.

—¡La moción de orden es para usted! —reviró el ex miembro de El Barzón.

—No puede haber moción de orden porque no hay desorden, a no ser que usted lo vaya a crear —acotó Muñoz Ledo.

Luego agregaría: “Hay que controlar la adrenalina”.

Desde su cuenta de Twitter, Fernández Noroña siguió gritando.

Acusó a don Porfirio de autoritario y cortesano, y aseguró que terminaba sus días “con un nivel de envilecimiento monumental”.

Los tres sonoros tuits contra Muñoz Ledo duraron unos minutos.

Y es que Fernández Noroña terminó borrándolos.

Desde lo alto de la Tribuna, Muñoz Ledo siguió apagando fuegos.

Luego se ausentó y le dejó su espacio a la vicepresidenta Dolores Padierna.

Por fin llegó el turno de Fernández Noroña a la Tribuna para hablar sobre un tema relacionado con la inseguridad en el Estado de México.

Sin embargo, utilizó su tiempo para protestar contra Peña Nieto por no haber rendido su informe en la Cámara de Diputados.

Cosa curiosa: tras haber ofendido públicamente a don Porfirio, ahora lo llamó “enorme legislador”.

En la Muerte de don Carlos

Don Carlos Morales Valencia fue un hombre cariñoso, amado y respetado por sus hijos.

Uno de ellos —el menor de la familia— me habló de él hace unos días con un enorme cariño.

Mi querido Ricardo Morales está de luto por la muerte de su padre.

Desde aquí un abrazo lleno de afecto y de amistad.

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