La Quinta Columna
Por: Mario Alberto Mejía / @QuintaMam

¿Si el Chapo Guzmán hubiera ido a la universidad su vida habría sido distinta?

Nadie lo sabe.

Lo cierto es que a duras penas cursó algunos años de educación básica.

Su manera de hablar lo dice todo: lo hace con faltas de ortografía.

¿Una universidad en Badiraguato contribuiría a resolver el problema del narcotráfico?

Posiblemente.

A eso le apuesta, por ejemplo, Andrés Manuel López Obrador con la creación de cien universidades públicas ubicadas en áreas de pobreza extrema y violencia consuetudinaria.

¿Imagina el hipócrita lector la creación de una universidad en el Triángulo Rojo?

En Palmarito Tochapan, por ejemplo.

¿Cambiaría esa institución de educación superior la vocación violenta de la zona?

¿Las universidades cambian el estado de cosas de una población?

Seguramente, aunque hay pruebas de lo contrario.

Gabriel Zaid, ensayista y poeta, dice que cuando los universitarios llegaron al poder con el presidente Miguel Alemán Valdés se desató la corrupción como nunca.

Antes de los civiles, ya lo sabemos, gobernaban los militares.

Y la corrupción no era un foco rojo.

Los eran, faltaba más, el autoritarismo, la ley del más fuerte, la cultura de las botas.

Sí, faltaba menos, pero no la corrupción.

Zaid dice que los universitarios graduados en la UNAM arrasaron con todo a su llegada a Los Pinos.

Desde entonces universitarios egresamos de carísimas universidades privadas se han apoderado de los centros neurálgicos de poder.

Para Zaid, los itamitas y los unamitas han saqueado México como nadie.

López Obrador está convencido de que el cáncer de la violencia se irá con la creación de universidades públicas en zonas de altas cuotas de sangre y marginación.

También está convencido de que el ejemplo de un solo hombre honesto —él mismo— será suficiente para acabar con la corrupción.

Por el bien de todos, ojalá esté en lo correcto.

Abundan los diputados con títulos universitarios gritones e ignorantes.

Fueron a la universidad.

Sí.

Incluso tienen posgrados.

Sí.

Por desgracia eso no les ha quitado lo lerdo.

Siguen y seguirán siendo parias con dietas jugosas e intocadas.

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