Revoltosos y más
El dirigente estatal de Morena y diputado electo, Gabriel Biestro Medinilla, fue a la Escuela Libre de Derecho de Puebla ha asegurar que su base de acción es la honestidad y no son unos revoltosos. Desgraciadamente, la realidad contradice al político. Más aún: en los hechos se han portado más que revoltosos, sus acciones han sido francamente porriles. ¿Cómo olvidar la toma violenta del MM Grand Hotel? ¿Cómo dejar pasar las duras críticas que han lanzado contra la alcaldesa electa Claudia Rivera Vivanco? ¿Cómo creerle cuando su papel como dirigente es el ser mediador de todas las corrientes existentes, pero favorece sólo a una? ¿Será?
Propaganda negra
Se equivoca el candidato perdedor de Morena-PTPES, Luis Miguel Barbosa Huerta, al afirmar que es una víctima de la propaganda negra casi diariamente. Es lamentable la victimización que asume, cuando las principales críticas que han surgido en su contra son por errores, dispendios y torpezas que él mismo cometió. ¿Es propaganda negra que haya salido a la luz que posee una fortuna de 25 millones de pesos que no reportó en su declaración 3de3, por poner un ejemplo? No, al contrario, es producto del desdén del candidato perdedor hacia la transparencia. ¿Será?
En pie de guerra
Martha Erika Alonso Hidalgo y el PAN se encuentran en pie de guerra. Durante semanas han tenido que soportar la plañidera de los porros de Morena, encabezados por Luis Miguel Barbosa Huerta, sobre el fantasmal fraude que dice le cometieron. Ahora, la gota que derramó el vaso fue la propaganda negra que se reparte en la ciudad de Puebla en contra de la gobernadora electa, quien no dudó en responsabilizar al millonario neomorenista de ser el artífice de esa bajeza. El PAN, a través de su dirigente Jesús Giles Carmona, anunció que irán con todo para castigar a los responsables. ¿Será?
Atole con el dedo
Pues con la novedad que la austeridad presumida por el Grupo Parlamentario de Morena en el Senado de la República se quedó a medias. No ha pasado ni una semana en que anunciaron un recorte de mil 500 millones de pesos y la cancelación de gastos suntuosos, cuando nos enteramos que los legisladores –obviamente autorizado por los morenistas– decidieron que siempre no van a quitar a las edecanes, los meseros ni la comida ligera. La pregunta que todos nos hacemos es: ¿Esta es la cuarta transformación que tanto nos han presumido? ¿Será?
