En un recorrido hecho por 24 Horas Puebla, entrevistados refirieron que la colocación de puestos en calles de uno o dos carriles complica la circulación de vehículos y transeúntes; aseguraron que los puestos contribuyen a que los delincuentes se escabullan
Por: Ilse Contreras / @Se_GatoPardo
Locatarios y ciudadanos coinciden en que la presencia de vendedores ambulantes en el primer cuadro del Centro Histórico afecta a la seguridad y movilidad.
En un recorrido hecho por 24 Horas Puebla, los entrevistados refirieron que la colocación de puestos, sobre todo en calles de uno o dos carriles, complica la circulación tanto de vehículos como de transeúntes, pues hay quienes llegan a ocupar gran parte de la acera.
Aunque el ambulantaje suele ser atractivo hasta para quienes suelen comprar en comercios establecidos, el tema de la inseguridad es lo que preocupa, ya que suele contribuir a que los delincuentes escapen de las autoridades.
Rolando Flores, empleado de una sastrería, consideró que cuando ocurre un asalto, los puestos contribuyen a que los delincuentes se escabullan, sumado a que los policías, en ocasiones, no hacen su trabajo.
“Genera inseguridad y los clientes no quieren venir, hay policías en cada esquina pero están con sus audífonos, escuchando música o viendo películas y en el peor de los casos están enamorando a las de los puestos ambulantes”, señaló.
Consideró injusto que ellos tengan que pagar una renta, mientras el comercio informal puede instalarse en la vía pública, sin embargo, vio como viable que se destinara un espacio específico para vendedores ambulantes.
Apuntó que esto daría mayor seguridad a los clientes, quienes han referido inseguridad en la zona del Centro Histórico por los constantes asaltos.
“Los jueves, creo, no hay ambulantes y se respira otra cosa, la gente camina mejor, nosotros trabajamos más seguros, todo estaría bien si no estuvieran”, indicó.
Araceli Rosas, por ejemplo, también coincidió que el aglutinamiento de gente provoca inseguridad, pero al igual, se manifestó a favor de un sitio específico para los informales, a fin de agilizar el tráfico y no perjudicarlos.
“Todos están intentando llevar algo a su casa, pero a veces eso provoca que haya mucho tráfico o que haya más peligro para los que van caminando porque como se amontona la gente, causa más inseguridad”, dijo.
Darizen de Jesús, otro ciudadano, apuntó que aunque los puestos en las calles dan una mala imagen a la ciudad, un área donde todos los comerciantes ambulantes pudieran vender su mercancía ayudaría a disminuir esta situación.
“Si el gobierno no hace nada la misma persona tiene que buscar alimento para su familia, se ve mal, pero a lo mejor con el transición en diciembre con el nuevo gobierno, posiblemente eso cambie”, apuntó.
En ese sentido, dio su voto de confianza a la siguiente administración municipal, con Claudia Rivera Vivanco, incluso dijo que si se dieran mejores condiciones a los comercios clandestinos, en un año se notaría el resultado.
Yareli, responsable de una zapatería ubicada en la calle 5 de Mayo, dijo que los ambulantes a veces suelen atraerles más gente, pero en ocasiones les afecta porque obstruyen el paso.
Consideró que en calles amplias no habría tanto problema, pero cuando es una vialidad normal afecta el tráfico, ya que están en ambos lados de las aceras.
“Si te das cuenta hay quienes toman casi la mitad de calle, ahí están gritoneándose, para quienes van caminando como para los carros hay más tráfico y eso podría ocasionar accidentes”, dijo.
