¿División de poderes o revanchismo político?
Un punto que olvidan las bancadas de la coalición Juntos Haremos Historia, encabezadas por los porros José Juan Espinosa Torres y Gabriel Biestro Medinilla, es que en un Estado democrático el contrapeso entre poderes es fundamental para una sana convivencia de las instituciones. El problema es que los morenistas han utilizado su mayoría en el Congreso local no para generar un contrapeso, sino para dar rienda a su revanchismo político y para tratar de hacer frente a todo aquel que se les opone o niega a sus designios. Esta pésima actitud, producto de la falta de oficio, meterá en más de un problema a la entidad, pero de eso no se dan cuenta. ¿Será?
Diferencias sustanciales
Mientras en el Senado de la República se impulsó la creación de una Comisión Especial para darle seguimiento al conflicto poselectoral en la entidad poblana que tiene como característica su pluralidad y apertura, en Puebla Morena y sus aliados crearon también una comisión, pero con el mero objetivo de fortalecer el discurso de que hubo un fraude electoral y no para actuar como vigilantes del proceso. La primera comisión, obviamente, goza de mayor credibilidad, pero la segunda es sólo una vergonzosa fachada del servilismo barbosista. ¿Será?
¿Y la austeridad, apá?
El presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso local, Gabriel Biestro Medinilla, parece que sufre el síndrome de la Chimoltrufia, porque así como dice una cosa, dice otra. El comentario viene a cuento porque una de las principales propuestas de Morena a nivel nacional es la austeridad republicana, pero aquí en Puebla el morenista se niega a aceptar la iniciativa del PAN de reducir 50% los salarios y percepciones de los legisladores locales. En otras palabras, Biestro y su séquito le tienen miedo a entrarle al debate porque eso significa que ganarán menos y deberán amarrarse el cinturón. ¿Será?
Incongruencias de José Juan
Otro legislador que debe una amplia explicación a la ciudadanía es José Juan Espinosa Torres, quien se ha montado en un discurso de impulsar una supuesta austeridad, pero la última vez que fue diputado local, en ese entonces todavía militaba en Movimiento Ciudadano, no tuvo empacho en embolsarse 2.5 millones de pesos por concepto de apoyo parlamentario. Muy orondo, el presidente de la Mesa Directiva salió a decir que no hubo nada ilegal en el cobro de ese dinero y calificó la versión como un periodicazo. “Los que entienden con periodicazos son los perros y nosotros no somos perros”, dijo. ¿Será?
