Por: Denisse Meza

La tercera es la vencida. Con 25 votos a favor, ninguno en contra y 12 abstenciones, el Congreso del estado aprobó la abrogación de la Ley para Proteger los Derechos Humanos y que Regula el Uso Legítimo de la Fuerza por parte de los Elementos de las Instituciones Policiales del Estado de Puebla, mejor conocida como Ley bala.

Después de que en 2018 la abrogación quedó en vilo porque fue vetada en dos ocasiones por el ex mandatario José Antonio Gali Fayad, esta vez los diputados de la LX legislatura confían en que sea publicada en el Periódico Oficial del Estado por el gobernador Miguel Barbosa Huerta.

La discusión inició con la declaración de la diputada Vianey García Romero citando una nota informativa donde se tildó de “asesino” al ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, después de un desalojo a pobladores de Chalchihuapan y donde una bala de goma ocasionara la muerte de José Luis Tehuatlie, menor de 13 años.

Ante esto, salieron a la defensa del ex mandatario los integrantes de la bancada albiazul, a través de la voz del diputado Oswaldo Jiménez López, quien reviró con el argumento de que la ley ha sido satanizada en los últimos ocho años y es similar a la que aprobó el presidente Andrés Manuel López Obrador y que maneja los mismos lineamientos para regular el uso de la fuerza.

A pesar de los roces con la bancada albiazul, el petista José Juan Espinosa Torres coincidió con ella y acusó que la mayoría de sus compañeros del Congreso se exhibirán al realizar una ley similar a la del ex gobernador panista, por lo que los tachó de “incongruentes”.  

En tanto, la priista Rocío García Olmedo, quien votó en abstención, señaló que lo hizo porque el dictamen avalado presenta errores que no fueron solventados por las presuntas observaciones que hicieron en los vetos de Gali Fayad.