Por: Mario Galeana

Al interior de Morena se gesta el inicio de un acuerdo entre distintas corrientes para hacer frente a Eduardo Gandur Islas, candidato del diputado Gabriel Biestro Medinilla y del grupo en el poder para la dirigencia estatal del partido.

La posible candidatura de Gandur Islas al Comité Ejecutivo Estatal (CEE) de Morena surgió en remplazo del ex perredista Eric Cotoñeto Carmona, quien estaría impedido de participar en el proceso por afiliarse al partido en marzo de 2018, cuatro meses después de la fecha fatal de afiliaciones establecida en la convocatoria del proceso de renovación.

Entre los opositores a este grupo político hay quienes aún creen que Cotoñeto Carmona, quien por años ha estado ligado al gobernador Miguel Barbosa Huerta, podría participar en la renovación de la dirigencia.

“A pesar de que se dijo que él no podría participar en las asambleas, continuó convocando a la militancia. No tenemos muy claro si participará o no, y menos ahora porque la asamblea de su distrito, la de Teziutlán, fue suspendida”, aseguró un fundador del partido.

Otros, en cambio, lo tienen muy claro: Cotoñeto Carmona está anulado para competir por la dirigencia estatal por su tardía afiliación al partido, lo que activó el plan b del grupo en el poder: la postulación de Gandur Islas, quien resultó electo consejero en el distrito 9 de Puebla.

“El gran problema de Gandur es que no lo conoce nadie. Pero tristemente las asambleas mostraron una serie de prácticas anómalas, de acarreo, y seguramente todos aquellos afines a ese equipo sólo van a decir por quién votar. Si les dicen que voten por una gallina, lo harán”, sentencia un operador del partido que también busca la dirigencia estatal.

NADA PARA NADIE

Tras la atropellada realización de las asambleas, en la prensa se prodigó la versión de que Cotoñeto Carmona había impuesto a alrededor de 60 de los 90 consejeros electos. Pero esta se trata de una versión que los representantes de otras corrientes echan por tierra.

“El Consejo Estatal se integra por 150 personas y nadie, absolutamente nadie, tiene mayoría alguna, debido a las asambleas que se suspendieron. No hay nada para nadie hasta hoy”, sostiene una fuente digna de crédito.

En Tehuacán, por ejemplo, de los 10 consejeros electos al menos cuatro se identifican con el grupo político de Rodrigo Abdala Dartigues, tres más como antiguos partidarios del eslogan “AMLO sí, Barbosa no”, y los tres restantes con el grupo en el poder.

Pero en los distritos de la capital a la contienda se une también el diputado federal Alejandro Carvajal Hidalgo, la presidenta municipal Claudia Rivera Vivanco y hasta el senador Alejandro Armenta Mier.

“Vamos a ver si podemos dialogar y salir en unidad para ser contrapeso. Eso es al menos algo que yo voy a tratar de hacer. No es que seamos antibarbosistas, es sólo que debemos pugnar por todo aquello que representa Morena, como el acompañamiento a los derechos de las mujeres, a la comunidad LGBT y el rechazo al aumento en la tarifa del transporte”, insiste en entrevista uno de los aspirantes a la dirigencia estatal.

Carvajal Hidalgo, cuya participación en el proceso interno ha quedado en vilo debido a que la asamblea en el distrito 12 de Puebla fue suspendida, lo llama una lucha contra la “perredización” de Morena. 

“Sin lugar a duda llegaré a un acuerdo con la militancia y con los que encabecen, con tal de que este proceso salga adelante. Estamos aquí por la convicción de lograr el bien institucional del partido, darle liderazgo y lograr encabezar una propuesta nueva y una resistencia contra agentes externos que quieren perredizarlo”, declaró ayer en una conferencia de prensa.

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