La Fiscalía General de la República (FGR) informó que avanza de manera prioritaria en la recuperación y análisis de la caja negra —conocida como pulser— de la locomotora del Tren Interoceánico, tras el descarrilamiento ocurrido en Oaxaca, un hecho que dejó 13 personas fallecidas y 44 heridas.
En un comunicado oficial, la dependencia encabezada por Ernestina Godoy detalló que los trabajos periciales y ministeriales continúan en campo, con el objetivo de esclarecer las causas del siniestro en el Corredor Interoceánico y garantizar la reparación integral del daño a las víctimas.
La FGR confirmó que los cuerpos de las 13 víctimas ya fueron entregados a sus familiares, luego de concluir las necropsias de ley. Además, se integraron dictámenes técnicos, evidencia fotográfica, videograbaciones, análisis de derecho de vía, causalidad de hechos y la inspección exterior de los vagones de pasajeros siniestrados.
Uno de los puntos centrales de la investigación es la extracción de la caja negra, diligencia que se realiza bajo estricto apego a la cadena de custodia, ya que este dispositivo podría aportar información clave sobre velocidad, maniobras y condiciones previas al accidente.
La Fiscalía también informó que trabaja de manera coordinada con la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) para atender la reparación del daño, mientras personal del Ministerio Público Federal, policías ministeriales y peritos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) realizan labores en 13 especialidades, entre ellas criminalística de campo, ingeniería civil, seguridad industrial forense y medicina forense.
El convoy, operado por la Secretaría de Marina, circulaba por la Línea Z, que conecta Oaxaca con Veracruz, cuando se descarriló entre las comunidades de Nizanda y Chivela. Entre las víctimas mortales se contabilizan dos menores de edad y siete adultos mayores, lo que ha incrementado la exigencia social de respuestas claras y responsables.

