Ha trascendido que uno de los tres mandos policiales detenidos en la ciudad de Puebla, Kevin Atanacio, es sobrino de un funcionario público del primer círculo de poder político en el estado.

Esa presunta relación familiar la tendrá que deslindar el Gobierno y el propio funcionario, y en todo caso, quien cometió ilícitos fue Kevin Atanacio.

Lo que más preocupa es la capacidad de los grupos delictivos de infiltrar las corporaciones policiacas de los municipios y el estado.

Los grupos de la delincuencia organizada empezaron por corromper a mandos y a la tropa, pero ahora son policías-delincuentes ligados al crimen que escalan posiciones en las corporaciones de seguridad pública.

En operativo para detener a los mandos policiales Hugo N, Atanacio N y Rocío N, además de la Belén N, estuvo a cargo de fuerzas federales.

Es un hecho que las corporaciones policiales en Puebla, como en la mayoría de los estados, están infiltradas por la delincuencia.

En Tabasco, el grupo delictivo La Barredora controló la Secretaría de Seguridad Pública con Hernán Bermúdez como jefe policiaco y a la vez capo de la banda criminal.

Ese mismo esquema de infiltración está en marcha en Puebla para colocar a miembros de la banda en mandos medios y altos en las Policías Estatal y municipales para el control de información, operativos, favorecer acciones delictivas, atacar a bandas rivales y asesinar a policías que no estén alineados.

Así, Hugo N, Atanacio N y Rocío N. “formaban parte de la organización delictiva denominada La Cofradía, desde la cual mantenían el control y comunicación directa con el grupo criminal La Barredora”.

Estos policías delincuentes están involucrados en el doble crimen de policías ocurrido el 1 de marzo de 2025 en la colonia Del Valle, como represalia por negarse a colaborar en ilícitos.

Un primer golpe federal para desmantelar la estructura de infiltración de La Barredora en las secretarías de Seguridad Pública estatal y municipales -pese a ocupar los mandos militares de la Marina (Semar)-, con la captura de cuatro expolicías.

Diego N; Lucero N; José Manuel N e Ismael N, fueron detenidos en agosto de 2025 por darles información, protección y obstruir indagatorias sobre homicidios, distribución de droga y operaciones delictivas; lo mismos estaban relacionados con el asesinato de dos policías.

Es Omar García Harfuch, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), el encargado de las indagatorias y la aprehensión de los delincuentes que lograron escalar posiciones en las corporaciones policiales locales.

El grupo delictivo La Barredora se reivindicó el triple homicidio de tres policías en San Salvador Huixcolotla, así como la “ejecución” del expolicía estatal -Adán N- en el Centro Comercial Periplaza, al sur de la ciudad capital, por presuntamente proteger a otro grupo criminal dedicado al asalto al transporte de carga.

En ninguno de los casos las capturas son anunciadas de manera conjunta con autoridades locales: o no le querían robar cámara a Harfuch o éste no les tiene confianza; Asuntos Internos de la SSP no ha movido un dedo.

La infiltración de la delincuencia alcanzó a la FGE del estado: agentes federales detuvieron a Alejandro N, comandante de la Fiscalía Especializada en Investigación de los Delitos de Desaparición Forzada de Personas por amenazar a una víctima para que no denunciaran a Federico N, alias El Patuleco, acusado de 10 casos de desaparición forzada en Puebla.

Como en Tabasco, en Puebla La Barredora ha infiltrado al círculo rojo al involucrar en actividades delictivas a la candidata del PRI a la diputación local en 2024, Tania N, al ser detenida en plena campaña electoral, involucrada en homicidios y relacionarla como pareja sentimental de un de los líderes del grupo delictivo.

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