Emprendedores y comerciantes de distintos sectores de la ciudad de Puebla reconocieron que atraviesan una complicada cuesta de enero, luego de registrar una caída en sus ventas superior al 50 por ciento.

Señalaron que la difícil situación económica ha llevado a muchas familias a priorizar el pago de servicios y la compra de productos de la canasta básica, dejando de lado la adquisición de artículos no esenciales.

Mauricio Robles, vendedor independiente, explicó que desde finales de diciembre comenzó a notar una disminución considerable en sus ingresos, situación de la que aún no logra recuperarse, pese a que está por concluir la primera quincena de enero.

“La gente está gastada y trata de comprar únicamente lo básico. También influye; muchas personas todavía no regresan por completo al trabajo o a la escuela, lo que los mantiene en casa y reduce el consumo de productos extra”, comentó.

Coincidieron en que cada inicio de año suelen enfrentar bajas ventas; sin embargo, señalaron que en esta ocasión la situación ha sido distinta, ya que desde diciembre no se registró el repunte esperado. A ello se suma el incremento en los precios de los insumos, lo que ha reducido aún más sus márgenes de ganancia.

“Todo está más caro. Uno invierte más, pero la gente quiere comprar barato. Además, nos afectan las plataformas que venden productos importados de muy bajo costo, aunque sean artículos de mala calidad que después desechan”, señaló Guadalupe Martínez, vendedora de ropa.

A través de redes sociales, varios comerciantes también expresaron su preocupación por la baja respuesta de los clientes, aun cuando promocionan sus productos en Facebook y WhatsApp. Indicaron que la baja interacción y comentarios refleja el poco interés de compra en estas primeras semanas del año.

“Las ventas bajaron bastante. Se nota desde las publicaciones: nadie se interesa, nadie comenta. No me quejo porque al final se va vendiendo algo, pero tuve que dar casi al precio de costo y no obtuve buenas ganancias”, escribió en redes sociales Zel Botello, al reconocer la difícil situación.

Por su parte, Reyna Mendoza, propietaria de una florería, indicó que desde finales de diciembre no ha logrado estabilizar sus ventas. Aunque confía en que febrero traerá una recuperación por la temporada del Día del Amor y la Amistad, actualmente enfrenta dificultades para cubrir gastos fijos como renta y servicios.

“Sabemos que enero prácticamente es un mes muerto para la venta de flores y que sirve para prepararnos para el 14 de febrero, pero mientras tanto hay pagos que cubrir. Eso nos genera estrés y nos hace cuestionarnos si seguimos en el camino correcto”, expresó en entrevista.

Los emprendedores señalaron que esperan una mejoría en las próximas semanas, aunque reconocieron que el inicio del año representa uno de los periodos más complicados para la economía de los pequeños negocios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *