Jesuitas
La desaparición del académico de la Ibero Puebla, Leonardo Ariel Escobar Barrios, encendió la alarma en el Sistema Universitario Jesuita, que señaló la posible participación de autoridades en un caso de privación ilegal de la libertad.
Que un colaborador universitario haya sido presuntamente detenido en el Aeropuerto Internacional de Monterrey y que, días después, no exista registro oficial de su situación jurídica, coloca al Estado frente a una grave responsabilidad, debido a la ausencia de información en el Registro Nacional de Detenciones, sumada a los indicios de intervención de corporaciones federales y estatales de Nuevo León.
La Universidad Iberoamericana, un espacio de pensamiento crítico y defensa de derechos, hoy levanta la voz porque lo que está en juego no es sólo el paradero del profesor de origen colombiano, sino la vigencia del Estado de derecho.
Además, el silencio oficial o las respuestas fragmentadas profundizan la desconfianza y refuerzan la percepción de impunidad. En un país marcado por más de 100 mil personas sin localizar, la falta de claridad no es un error administrativo, es una señal de alerta. ¿Será?
Respaldo
La confrontación entre el poder político y los medios de comunicación volvió a colocarse en el centro del debate público, con Puebla como escenario.
La revelación del Gobierno estatal sobre un presunto intento de presión económica por parte de una televisora para evitar una cobertura negativa, exhibió las tensiones históricas entre ambos actores y obliga a replantear el discurso sobre quién presiona a quién en el ecosistema informativo.
El respaldo explícito de la presidenta Claudia Sheinbaum al gobernador Alejandro Armenta marcó una postura clara: no toda crítica mediática responde al derecho a la información.
Al señalar que existen medios que amenazan con “golpear” si no reciben recursos, la mandataria puso sobre la mesa una realidad incómoda: la información también puede convertirse en moneda de cambio.
Sin embargo, denunciar prácticas de presión desde los medios no debe traducirse en una deslegitimación de la crítica periodística ni en un ambiente hostil para el disenso. La frontera entre exhibir intereses particulares y respetar la libertad editorial es estrecha y exige pruebas y responsabilidad de ambas partes. ¿Será?
Conexión
La apuesta del Gobierno estatal por convertir al Aeropuerto Internacional de Huejotzingo en un nodo estratégico de conectividad colocará a Puebla en el mapa global en un momento clave, previo al Mundial de Futbol 2026.
La apertura de rutas hacia San Francisco, Chicago y Madrid implica competir en un terreno históricamente dominado por el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
A pesar de los avances en la fase final de negociaciones con las aerolíneas, el proyecto aún depende de acuerdos comerciales y operativos que deberán sostenerse en el tiempo.
La estrategia también fortalecerá las conexiones vía Guadalajara y Cancún, permitiendo documentar equipaje desde Huejotzingo hasta destinos internacionales.
Este esquema mejora la experiencia del pasajero y reduce la dependencia con la terminal aérea de la capital del país, un problema crónico para viajeros y compañías.
La experiencia positiva del vuelo Puebla–Monterrey–Nueva York, con niveles de ocupación extraordinarios, es un argumento sólido para justificar la expansión; sin embargo, convertir rutas piloto en operaciones permanentes será la verdadera prueba. ¿Será?

