El gobierno de Irán aseguró que no ejecutará a los manifestantes detenidos durante las protestas recientes, luego de una intensa presión internacional y en medio de declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó que la violencia estatal “está cesando”.
El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abás Araqchi, declaró que no habrá ahorcamientos “ni hoy ni mañana”, pese a que días atrás Teherán había anunciado la aceleración de juicios contra participantes de las movilizaciones, originadas por el encarecimiento del costo de vida.
En entrevista con Fox News, Araqchi sostuvo que las protestas derivaron en episodios de violencia que atribuyó a una “operación terrorista”, y aseguró que las autoridades retomaron el control total del país. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos mantienen cautela ante el historial reciente del régimen.
El grupo Hengaw informó que la ejecución del manifestante Erfan Soltani, de 26 años, fue aplazada, aunque advirtió que su vida sigue en riesgo. Otras oenegés alertan que la represión ha sido la más severa en años, con miles de muertos y más de diez mil detenidos, además de un prolongado corte de internet que dificulta la verificación independiente.
Desde Washington, Trump aseguró haber recibido información “de buena fuente” sobre el fin de la matanza y descartó planes inmediatos de ejecuciones, aunque evitó comprometerse con una eventual intervención militar. Sus declaraciones coincidieron con una caída cercana al 3% en los precios del petróleo en los mercados asiáticos.

