Mientras en México avanza lentamente la legislación sobre Inteligencia Artificial, especialistas y legisladores advierten que su uso sin regulación representa un riesgo real para las elecciones federales de 2027, particularmente por la capacidad de generar deepfakes que pueden manipular al electorado, dañar reputaciones y debilitar la confianza institucional.
El coordinador de Morena en San Lázaro, Ricardo Monreal, confirmó que el tema de la IA ya fue planteado dentro de la construcción de la próxima reforma electoral, aunque reconoció que “el tema apenas se está construyendo”, por lo que aún no hay definiciones claras.
El debate tomó fuerza luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum hiciera un llamado público a abrir la discusión sobre la regulación de contenidos creados con IA, con el objetivo de frenar la desinformación y su uso fraudulento.
La experiencia internacional refuerza la alerta. En Europa, previo a las elecciones de 2024, partidos políticos firmaron compromisos para evitar el uso de contenidos engañosos generados con IA. En contraste, México carece de un pacto similar y de un marco legal específico. Prueba de ello fueron los deepfakes difundidos en 2024 contra el entonces candidato presidencial Jorge Álvarez Máynez y otros aspirantes locales.
De acuerdo con el Parlamento Europeo, los deepfakes representan un riesgo grave para la democracia, ya que no solo desinforman, sino que permiten a actores políticos evadir responsabilidades al alegar manipulación digital.
Especialistas como Daniela Rojas, del Eon Institute, detectaron 44 casos de uso de IA en campañas de 2024 para distorsionar narrativas políticas. Subrayó que el reto para México es establecer límites claros, sanciones efectivas y fortalecer las facultades del INE para monitorear estos abusos.
En el Senado, ya se trabaja en una Ley General de Inteligencia Artificial, que podría sentar las bases para proteger la integridad de los procesos electorales antes de 2027.

