La empresa de inteligencia artificial OpenAI anunció este viernes un cambio clave en su estrategia: la publicidad llegará a ChatGPT mediante una fase de prueba en Estados Unidos, dirigida a usuarios gratuitos y del plan Go, la suscripción de menor costo.
De acuerdo con la compañía, los planes Plus, Pro y Enterprise permanecerán libres de anuncios, una decisión que busca equilibrar la monetización con la confianza del usuario, uno de los activos más valiosos del asistente conversacional ChatGPT, el más utilizado del mundo.
El anuncio confirma un giro largamente anticipado en Silicon Valley, especialmente tras revelarse que la valoración de OpenAI se disparó hasta 500 mil millones de dólares, impulsada por rondas de financiamiento privadas. Incluso, analistas no descartan una eventual salida a bolsa con una cifra cercana al billón de dólares. Sin embargo, el crecimiento tiene un costo: el gasto en potencia de cómputo es vertiginoso.
Con esta decisión, OpenAI se acerca al modelo de negocio publicitario que durante años han perfeccionado gigantes como Google y Meta, que financian su innovación a partir de servicios gratuitos con anuncios. Incluso Amazon ha consolidado un robusto ecosistema publicitario.
Para eMarketer, el movimiento es inevitable. Su analista Jeremy Goldman resume el momento con claridad: la carrera de la IA ya no se gana solo con mejores modelos, sino con la capacidad de monetizar la atención sin erosionar la credibilidad.
El experimento marcará un precedente global y podría redefinir el futuro de la IA generativa.

