La televisión francesa difundió por primera vez las impactantes imágenes del robo millonario ocurrido en el Museo del Louvre en octubre pasado, uno de los golpes más audaces contra el patrimonio cultural europeo. Las grabaciones, captadas por cámaras de videovigilancia, fueron transmitidas por TF1 y France Télévisions, generando indignación y debate sobre la seguridad del recinto.
En el video se observa a dos ladrones perfectamente coordinados ingresar a la Galería de Apolo tras acceder por una ventana mediante un montacargas. Uno de ellos porta pasamontañas negro y chaleco amarillo, mientras el segundo viste completamente de negro y usa casco de motocicleta, un detalle que refuerza el nivel de planeación del atraco.
Las imágenes muestran cómo uno de los delincuentes intenta romper la vitrina que protegía la diadema de la emperatriz Eugenia de Montijo utilizando una sierra radial. Al no lograrlo de inmediato, termina destrozando el cristal a golpes, para luego ayudar a su cómplice a abrir otra vitrina. En menos de cuatro minutos, ambos extraen ocho joyas de la Corona, con un valor estimado superior a 100 millones de dólares.
Uno de los aspectos más críticos revelados por el material es la reacción errática del personal de seguridad. Varios agentes observan la escena sin intervenir de forma efectiva; uno de ellos apenas levanta un pequeño poste, evidenciando falta de protocolos claros ante un ataque de esta magnitud.
A tres meses del robo, las joyas siguen sin ser recuperadas y no hay detenidos, lo que mantiene el caso abierto y bajo escrutinio internacional. El episodio reaviva el debate sobre la seguridad en museos de clase mundial y la protección de bienes históricos irremplazables.

