El Fondo Monetario Internacional (FMI) ajustó a la baja su estimación del Producto Interno Bruto (PIB) de México para 2025, al pasar de 1% a 0.6%, reflejando un deterioro en el desempeño económico nacional. Para 2026, el organismo mantuvo sin cambios su previsión de crecimiento en 1.5%, aunque advirtió que los riesgos siguen sesgados a la baja.
En contraste, el FMI mejoró la perspectiva global, al elevar el crecimiento mundial en 0.2 puntos porcentuales, hasta 3.3% en 2026, impulsado por factores como el auge de la inteligencia artificial, la moderación de tensiones comerciales y condiciones financieras más flexibles. No obstante, el organismo alertó que una reversión tecnológica o geopolítica podría transformar estos motores en riesgos significativos.
Para América Latina y el Caribe, la proyección se redujo a 2.2%, mientras que Brasil también fue ajustado a la baja, con un crecimiento estimado de 1.6%. Este contexto regional refuerza la presión sobre México, que en 2025 apenas habría crecido 0.2%, frente al 2.3% de Brasil y 2.1% de Estados Unidos, según el análisis del colectivo México, ¿cómo vamos?. Su directora, Sofía Ramírez, subrayó la urgencia de revisar el Plan México para corregir fallas estructurales.
Por su parte, Gerónimo Ugarte, economista en jefe de Valmex, advirtió que una corrección en el sector tecnológico, mayores tensiones comerciales o altos niveles de deuda pública podrían deteriorar rápidamente el entorno económico. El FMI insiste en fortalecer la supervisión financiera, preservar la independencia de los bancos centrales y avanzar hacia una consolidación fiscal creíble, con el reto de convertir el impulso tecnológico en un crecimiento sostenible e incluyente.

