En Puebla, la desaparición de personas se ha convertido en una estadística que continúa acumulándose sin resolverse. De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), la entidad registra más de dos mil 900 personas desaparecidas hasta 2025.
Durante los primeros meses del año pasado, se contabilizaron más de 800 nuevos reportes de desaparición, según datos del propio registro y reportes hemerográficos sustentados en información de la Fiscalía General del Estado (FGE).
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De ese total, únicamente alrededor del seis por ciento de las personas han sido localizadas sin vida, mientras que el resto, el 94 por ciento, permanece sin ser localizado o con investigaciones aún abiertas.
Organizaciones, como el Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría (IDHIE) de la Ibero Puebla, han advertido la existencia de un subregistro, particularmente en los casos de mujeres, debido a que muchas denuncias no se integran de inmediato al RNPDNO o se clasifican inicialmente como ausencias voluntarias.
Los datos oficiales permiten identificar patrones consistentes: las mujeres representan el 23 por ciento de las personas desaparecidas en todo el país, una proporción similar a la que se registra en Puebla.
Dentro de este grupo, las adolescentes y mujeres jóvenes de entre 15 y 29 años concentran el mayor número de reportes.
En tanto, información de la FGE y análisis del Observatorio de Violencia Social y de Género de Puebla indican que las desapariciones se concentran principalmente en la zona metropolitana de la capital del estado.
Organizaciones civiles han documentado que muchas mujeres desaparecen durante trayectos cotidianos, como dirigirse a la escuela, al trabajo o al regresar a casa. Sin embargo, señalan que estos contextos no siempre quedan asentados con claridad dentro de las carpetas de investigación.
VIOLENCIA FAMILIAR
Un análisis del Observatorio de Violencia Social y de Género de Puebla, basado en el seguimiento de casos judiciales y en la cobertura periodística, documenta que alrededor del 45 por ciento de los feminicidios en el estado estuvieron precedidos por violencia familiar, amenazas o una desaparición previa.
En 2024, se contabilizaron 143 asesinatos de mujeres en el estado, al sumar feminicidios y homicidios dolosos, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
Se trata de la cifra más alta en al menos cinco años, pese a que desde 2019 se mantiene vigente una Alerta de Violencia de Género en 50 municipios.
Organizaciones civiles coinciden en que la falta de atención oportuna a denuncias por violencia familiar y amenazas incrementa el riesgo de desaparición y feminicidio.
La ausencia de medidas preventivas y de protección coloca a las mujeres en una condición de vulnerabilidad constante, mientras los expedientes se fragmentan entre distintas áreas sin una visión integral de género.
Hasta el momento, de acuerdo con activistas, no existen medidas preventivas para atender de manera anticipada la violencia sistémica por género.

