Transporte moderno

La movilidad en Puebla comienza a mostrar señales de transformación. Quienes transitan por la zona de Plaza Dorada, en el bulevar 5 de Mayo y la avenida 31 Oriente, ya son testigos del arranque de los trabajos de las primeras estaciones del Cablebús.

La delimitación e intervención del área anticipan la llegada de la primera línea que conectará el Centro Integral de Servicios en Angelópolis con el Parque Juárez, a lo largo de 2.61 kilómetros, con tres estaciones y 20 torres.

El proyecto, impulsado por el gobernador Alejandro Armenta y ejecutado por la empresa Doppelmayr, reconocida a nivel mundial, representa un avance relevante para la cuarta zona metropolitana del país.

No obstante, el reto es mayúsculo: Puebla arrastra un rezago histórico en transporte urbano frente a ciudades como Guadalajara, Monterrey o la Ciudad de México, donde trenes ligeros y el Metro facilitan la vida de millones de personas.

Mientras el servicio local sigue marcado por unidades obsoletas y operadores poco capacitados, resulta alentador que la autoridad concluya una revista vehicular y que comiencen a incorporarse unidades eléctricas, modernas y amplias en algunas rutas.

Si estos esfuerzos se consolidan y el Cablebús se convierte en el punto de partida de una modernización integral, el actual Gobierno podría sentar un precedente histórico y cambiar, por fin, la forma en que se mueve la capital poblana. ¿Será?


Vandalizan esculturas

Los recientes actos de vandalismo contra esculturas emblemáticas en el Centro Histórico de Puebla evidencian una problemática social profunda y persistente.

Las figuras dedicadas a la escritora Elena Garro y a la ambientalista Amy Camacho fueron nuevamente violentadas, con el arranque de partes de sus estructuras, especialmente aquellas elaboradas con materiales valiosos como el cobre.

Lo mismo ocurre con Alas de Puebla, en la calle 6 Oriente, que fue arrancada por completo. La explicación inmediata apunta a la existencia de un mercado negro que compra cobre y fierro, lo que convierte al mobiliario urbano en una fuente rápida de ingresos para personas en situación de calle o con problemas de adicción.

Sin embargo, reducir el fenómeno únicamente al vandalismo sería una lectura superficial. Estos actos reflejan una crisis social no atendida, donde la pobreza extrema, la exclusión y la falta de atención institucional empujan a algunos sectores a delinquir como mecanismo de subsistencia. ¿Será?


Unidad empresarial

La renovación en la presidencia del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) marca un momento clave para el sector privado en la entidad.

La salida de Héctor Sánchez Morales y la llegada de Juan Pablo Cisneros Madrid no sólo reflejan un relevo institucional, sino también un mensaje de cohesión y madurez en un contexto económico desafiante.

El discurso del presidente electo apunta a una narrativa de unidad que busca trascender la lógica de vencedores y vencidos. Al subrayar que “no gana un candidato, gana la sociedad”, Cisneros Madrid intenta posicionar al CCE como un actor colectivo, con una agenda común orientada al desarrollo económico y social de Puebla.

Esta postura resulta estratégica frente a la necesidad de mantener interlocución con los tres niveles de Gobierno, en un entorno donde la colaboración público-privada será determinante para atraer inversiones y generar crecimiento. ¿Será?

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