El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, sostuvo una reunión de alto nivel en Washington con el representante comercial de Estados Unidos, Jaimeson Greer, y el secretario de Comercio, Howard Lutnick, con el objetivo de afinar los detalles iniciales de la revisión conjunta del T-MEC, proceso clave para el futuro comercial de América del Norte.
Autoridades de ambos países confirmaron que el encuentro permitió avances sustanciales en la agenda bilateral, particularmente en el abordaje de barreras no arancelarias, un tema que ha generado tensiones en los últimos años. Desde Washington se informó que se acordó iniciar conversaciones formales para evaluar posibles reformas estructurales y estratégicas dentro del tratado.
Entre los puntos más sensibles destacan reglas de origen más estrictas para bienes industriales, una mayor cooperación en minerales críticos —con especial interés en el litio mexicano— y la armonización de políticas comerciales externas para combatir el dumping y fortalecer a trabajadores y productores de ambos países.
Por su parte, la Secretaría de Economía subrayó que las delegaciones coincidieron en mantener un diálogo cercano e intensivo, a fin de que la revisión se realice de forma ágil y ordenada. También se abordaron temas como la industria automotriz, aranceles vinculados a la Sección 232, comercio bilateral de bienes y el refuerzo de la resiliencia de las cadenas de suministro.
En paralelo, Ebrard calificó el encuentro como productivo y reiteró el compromiso de México con una relación económica competitiva y mutuamente benéfica. Sin embargo, persisten incógnitas. El analista financiero Jorge Molina, académico del Tecnológico de Monterrey, advirtió que aún no existe claridad sobre el calendario ni el proceso legislativo que seguirá Estados Unidos para ratificar posibles cambios al tratado.

