Un intento inusual y alarmante de suplantación de autoridad federal encendió las alertas en el sistema penitenciario de Estados Unidos. Un hombre fue acusado formalmente por hacerse pasar por agente del FBI con el objetivo de liberar a un preso de alto perfil recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn.

El implicado, Mark Anderson, de 36 años, fue detenido luego de presentarse ante el personal penitenciario asegurando contar con documentos judiciales que autorizaban la liberación inmediata de un interno. Sin embargo, al ser requerido para acreditar su identidad, únicamente mostró su licencia de conducir, lo que levantó sospechas inmediatas.

De acuerdo con documentos judiciales, Anderson afirmó estar armado y, tras una revisión de seguridad, se le encontraron objetos metálicos dentro de su mochila, entre ellos un tenedor para asar y una hoja circular de acero similar a un cortador de pizza. Aunque no se trataba de armas de fuego, el hallazgo fue considerado una amenaza potencial dentro del penal.

Fuentes judiciales confirmaron que el preso al que pretendía liberar era Luigi Mangione, señalado como responsable del asesinato de Brian Thompson, director ejecutivo de UnitedHealthcare, uno de los conglomerados de seguros médicos más grandes del país.

El caso de Mangione ha generado una fuerte polarización social, ya que algunos sectores lo ven como un símbolo de protesta contra los abusos del sistema de seguros de salud en Estados Unidos. No obstante, enfrenta cargos estatales y federales, y se ha declarado no culpable en ambas jurisdicciones. Su juicio federal está programado para septiembre.

Las autoridades investigan ahora si Anderson actuó solo o si existe una red de apoyo externo que haya intentado interferir en el proceso judicial de uno de los casos más sensibles del sistema penal estadounidense.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *