La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba advirtió que las amenazas de Estados Unidos para restringir la venta de petróleo a La Habana podrían agravar la crisis económica y social en la isla.
En un comunicado oficial, los obispos alertaron que la eliminación del suministro de combustible encendería las alarmas, especialmente por el impacto directo en los sectores más vulnerables de la población cubana.
El pronunciamiento surge luego de que el presidente estadounidense Donald Trump firmara una orden ejecutiva que permite imponer aranceles a países que vendan petróleo a Cuba.
Washington argumentó que el gobierno cubano representa una amenaza excepcional para la seguridad nacional de Estados Unidos, justificando así el endurecimiento de las sanciones económicas.
Ante esta situación, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel denunció que la Casa Blanca busca asfixiar la economía cubana mediante nuevas restricciones comerciales y energéticas.
Los obispos señalaron que el riesgo de un caos social es real, debido a la escasez de alimentos, los apagones prolongados y la falta de combustibles esenciales.
“Cuba necesita cambios urgentes”, afirmaron los representantes de la Iglesia, quienes reiteraron su disposición a mediar entre La Habana y Washington si así se les solicita.
La Iglesia católica en Cuba aseguró que continuará acompañando al pueblo cubano y promoviendo el diálogo como vía para reducir las tensiones diplomáticas.
Díaz-Canel reiteró que su gobierno está dispuesto a dialogar con Estados Unidos, pero sin realizar concesiones políticas que comprometan la soberanía nacional.
La crisis se ha profundizado tras el corte del suministro de petróleo venezolano, luego de la captura de Nicolás Maduro, principal aliado energético de Cuba.
Este escenario ha incrementado los apagones, la escasez de combustible y la presión social en la isla, en uno de los momentos económicos más complejos de los últimos años.

