La directora de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas (ONDCP), Sara Carter, lanzó un mensaje contundente: los principales cárteles que operan en la región tienen los días contados. Durante su participación en la Cumbre contra el Narcoterrorismo, organizada por la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), la funcionaria aseguró que la ayuda está en camino y que Estados Unidos desplegará una ofensiva integral contra el narcotráfico, con énfasis en las drogas sintéticas.
Carter subrayó que Washington no permitirá que las organizaciones criminales sigan actuando con impunidad ni controlando mercados ilícitos que alimentan la crisis del fentanilo. En ese marco, identificó al Cártel de Sinaloa y al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) como objetivos prioritarios de la estrategia estadounidense.
La directora de la ONDCP precisó que la administración del presidente Donald Trump utilizará todas las herramientas disponibles: desde acciones legales y de inteligencia, hasta una mayor cooperación internacional para desmantelar las cadenas de suministro del narcotráfico. Reconoció que la alta demanda interna de estupefacientes en su país es parte del problema, aunque recalcó que ello no justifica tolerar la expansión de redes criminales transnacionales.
Durante el foro conservador también se destacó la dimensión regional del fenómeno, con México como actor clave. En ese contexto, el diputado sinaloense Mario Zamora sostuvo un encuentro con Carter para analizar la crisis de opioides y el tráfico de fentanilo, considerado uno de los principales detonantes de la emergencia sanitaria en la Unión Americana.
Desde el pasado 8 de enero, Carter encabeza una estrategia que articula seguridad, justicia y salud pública, con el objetivo de redefinir prioridades y fortalecer la colaboración con gobiernos extranjeros frente a una amenaza que ya no reconoce fronteras.

