Bad Bunny cuidó cada detalle en el Super Bowl LX. Su vestimenta fusionó raíces puertorriqueñas con iconografía del fútbol americano en un impactante blanco total.
El diseño estuvo a cargo de Storm Pablo y Marvin Douglas. El cantante lució un jersey personalizado con el apellido Ocasio y el número 64.
Este número es un homenaje íntimo a su madre, pues alude a su año de nacimiento. Debajo, integró una camisa y corbata, mezclando lo deportivo con lo vanguardista.
El conjunto incluyó pantalones chinos y las zapatillas Adidas "BadBo 1.0 Resilience". Este modelo fue presentado oficialmente por el artista días antes del gran evento.
Como accesorios, el boricua incorporó guantes de motociclista, joyería de alta gama y un reloj Cartier. Sus múltiples anillos reforzaron el carácter sofisticado del look.
En la segunda mitad, sustituyó el jersey por una chaqueta de cuero. Esta prenda, con estructura de armadura, fue diseñada para los momentos más enérgicos del show.
Su colaboración con Starter hizo historia en la moda. Fue la primera chaqueta de la marca en llevar las palabras “Super Tazón” escritas totalmente en español.
Aunque el cantante vistió de blanco, sus bailarines portaron la pava puertorriqueña. Este sombrero es un guiño a la cultura jíbara y la identidad de su isla.
La estética monocromática permitió que los simbolismos resaltaran en el escenario. El control visual de Benito reafirmó su estatus como un icono de la moda global.
Cada prenda contó una historia de orgullo y resistencia cultural. El Super Bowl 2026 no solo fue música, sino un despliegue de diseño con propósito.

