La FIFA impuso una sanción al Santos de Brasil, club donde milita Neymar, al prohibirle registrar nuevos jugadores durante tres ventanas de fichajes, debido a una deuda derivada del traspaso del defensor João Basso.
El castigo, que entró en vigor este jueves y ya aparece en el sistema oficial del organismo rector del futbol mundial, responde al incumplimiento de pago de 2.6 millones de euros al FC Arouca, equipo del que procedía el zaguero brasileño en 2023. La medida representa un nuevo episodio en la compleja situación financiera que arrastra el histórico club paulista.
El central de 29 años ha tenido participación en el arranque del Brasileirão 2026, pero el problema administrativo amenaza la planificación deportiva del conjunto conocido como Peixe. De momento, la sanción impediría la inscripción del mediocampista uruguayo Christian Oliva, procedente del Club Nacional de Football.
Aunque el Santos logró incorporar previamente a refuerzos como Gabigol, Rony y Gabriel Menino, el panorama cambia drásticamente si no liquida el adeudo. La crisis económica, sumada al antecedente de haber peleado por no descender en la pasada temporada, coloca al club en una posición delicada rumbo a 2026.
En la misma ventana, que en Brasil cierra el 3 de marzo, otros equipos como Corinthians y Botafogo de Futebol e Regatas también enfrentaron restricciones similares, aunque lograron resolverlas tras saldar compromisos pendientes.
La resolución de la FIFA no solo impacta el mercado de transferencias, también pone bajo lupa la gestión administrativa del Santos, uno de los clubes más emblemáticos del futbol sudamericano.

