En el marco del 8 de marzo, fecha vinculada a la lucha por los derechos de las mujeres, el arte vuelve a convertirse en un espacio de denuncia social. La artista Eugenia Marcos presentará la exposición “Niñas Vendidas & otros exvotos”, una muestra que busca visibilizar la problemática de los matrimonios forzados y la venta de niñas en diversas comunidades del país.
La exposición será inaugurada el 12 de marzo a las 19:00 horas en la Celda Contemporánea de la Universidad del Claustro de Sor Juana, donde el público podrá conocer una serie de obras que retratan una de las realidades más crudas que aún persisten en México: el matrimonio infantil justificado bajo usos y costumbres en algunas regiones marginadas.
La artista explicó que su trabajo surge como una denuncia artística contra la venta de niñas, una práctica que todavía se registra en comunidades indígenas de Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Tlaxcala, Puebla y Veracruz. En estos contextos, muchas familias enfrentan condiciones de pobreza extrema, lo que en ocasiones deriva en acuerdos matrimoniales donde las menores son entregadas a cambio de dinero o bienes.
La muestra está compuesta por 35 piezas, entre ellas cinco óleos que narran historias reales y ficticias de niñas que fueron obligadas a contraer matrimonio. Cada pintura está acompañada por exvotos, elementos tradicionales del arte religioso popular que funcionan como una extensión narrativa de cada caso.
Además, se incluyen 20 exvotos adicionales que abordan distintas historias relacionadas con la fe y la intervención divina, así como una obra dedicada a Sor Juana Inés de la Cruz, representada en una escena cotidiana dentro de la cocina.
De acuerdo con datos del Censo 2020 del Inegi, cerca de 27 mil 800 adolescentes indígenas de entre 12 y 17 años estaban casadas o en unión conyugal en México. A nivel global, el Fondo de Población de las Naciones Unidas estima que existen 650 millones de mujeres que fueron obligadas a casarse siendo niñas, una cifra que podría aumentar en los próximos años.
Con esta exposición, el arte busca abrir conversación sobre una problemática que, aunque pocas veces visible, sigue afectando a miles de niñas.

