El nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, lanzó una contundente advertencia internacional al pedir que se mantenga cerrado el estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más importantes para el comercio energético global, decisión que ya genera fuerte presión en el mercado petrolero mundial.
Durante un mensaje difundido en la televisión estatal iraní, el dirigente también exhortó a los países del Golfo a cerrar las bases militares de Estados Unidos en la región, instalaciones que recientemente fueron objetivo de ataques iraníes en respuesta a la ofensiva iniciada por Washington el pasado 28 de febrero contra la república islámica.
“Deben cerrar esas bases lo antes posible. La idea de que Estados Unidos garantiza seguridad y estabilidad es simplemente una mentira”, declaró el líder iraní en el comunicado oficial.
El pronunciamiento marca la primera aparición pública de Jamenei desde que fue designado como máxima autoridad religiosa y política de Irán tras el asesinato de su padre, el ayatolá Alí Jamenei, ocurrido durante un bombardeo al inicio del conflicto regional.
El nuevo dirigente, de 56 años, aseguró que su gobierno continuará con una política de represalias contra Estados Unidos e Israel hasta vengar a las víctimas de los ataques.
“Hasta ahora solo se ha concretado una pequeña parte de esa venganza”, afirmó.
En medio de la creciente tensión geopolítica, diversas fuentes han señalado que Mojtaba Jamenei habría resultado herido durante el ataque que mató a su padre, su madre y su esposa. El embajador iraní en Chipre confirmó que el líder sufrió lesiones en piernas, brazo y mano, aunque aseguró que se encuentra fuera de peligro.
El eventual bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial, podría provocar una nueva crisis energética global.

