La fiebre del K-Pop volvió a sacudir a México. La noche de este jueves, BTS desató la euforia de miles de seguidores durante el primero de sus tres conciertos programados en la CDMX, donde el Estadio GNP Seguros se convirtió en un auténtico mar de luces moradas y gritos ensordecedores.
A las 20:10 horas, RM, Jin, Suga, J-Hope, Jimin, V y Jungkook aparecieron sobre el escenario para abrir el esperado World Tour Arirang, marcando así uno de los regresos más importantes de la música internacional tras su pausa por el servicio militar obligatorio en Corea del Sur.
Desde horas antes del espectáculo, las inmediaciones del recinto fueron tomadas por miles de Armys, quienes llegaron con atuendos inspirados en el estilo coreano, pancartas y las tradicionales Army Bomb. Incluso personas sin boleto permanecieron afuera del estadio para escuchar el concierto, mientras la reventa alcanzó precios de hasta 50 mil pesos.
Con temas como Fake Love, Alien, Swim y Fire, el grupo surcoreano hizo retumbar el inmueble con una producción cargada de fuego, coreografías y cambios de vestuario que incluyeron referencias a México, como sombreros, paliacates y camisetas con la leyenda Mexico City.
Uno de los momentos más emotivos llegó cuando BTS se dirigió en español al público mexicano. “¡Quiero escucharlos más fuerte!”, gritaron los integrantes antes de interpretar Boy in Luv y Dynamite, canciones que provocaron una explosión de emoción colectiva.
Tras más de dos horas de concierto, BTS cerró la noche con So What, dejando claro que el fenómeno global del K-Pop mantiene una conexión única con sus fans mexicanos.

