Puebla se perfila como uno de los puntos estratégicos del proyecto Olinia, el primer vehículo eléctrico mexicano impulsado por el gobierno federal; sin embargo, todavía no existe una definición oficial sobre si la entidad será sede del ensamblaje completo de los automóviles.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el director del proyecto, Roberto Capuano Tripp, confirmó que la planta de baterías sí estará en Puebla e incluso ya se cuenta con el predio donde comenzará la construcción.
El desarrollo tecnológico del proyecto cuenta con respaldo de la Universidad Nacional Autónoma de México, el Instituto Politécnico Nacional y la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, instituciones que participan en el diseño de la batería y en la ingeniería del vehículo.
Aunque el gobierno federal proyecta iniciar la producción masiva en 2027, Capuano reconoció que todavía continúan las negociaciones con distintos grupos industriales para definir dónde se instalará la línea de ensamblaje final. Incluso, adelantó que el automóvil podría fabricarse por componentes en distintas plantas del país.
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue que Olinia fue diseñado fuera de los parámetros de la NOM-194, normativa que regula dispositivos de seguridad vehicular en México. Por ello, el equipo ya trabaja con la Secretaría de Economía en la creación de una nueva categoría legal que permita el emplacamiento de este tipo de unidades compactas.
Además, el proyecto apuesta por una estrategia de economía circular. La batería tendría una vida útil superior a los 25 años y, tras dejar de operar en el automóvil, podría reutilizarse para almacenar energía en viviendas con paneles solares o conectadas a la red eléctrica.
La administración federal prevé arrancar con la producción de 20 mil unidades y escalar hasta 50 mil vehículos eléctricos en los próximos cuatro años, con mercados de Centro y Sudamérica como prioridad de exportación.
📌Esto también te va a interesar, dale click 📌

