La cancelación del proyecto turístico “Perfect Day” de la empresa Royal Caribbean en Mahahual, Quintana Roo, detonó una movilización de activistas y organizaciones ambientales frente a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), donde exigieron fortalecer la protección de los ecosistemas y frenar los impactos de los megaproyectos turísticos.
Durante la protesta, integrantes de la organización Salvemos Mahahual sostuvieron un encuentro con un comité de la Semarnat, en representación de la titular Alicia Bárcena. En la reunión, la dependencia confirmó que el proyecto no recibirá autorización, luego de que la empresa decidió retirar su propuesta. Además, las autoridades aseguraron que tomarán en cuenta las observaciones presentadas por la organización civil.
La Semarnat reiteró a través de sus canales oficiales que mantendrá el diálogo abierto con la ciudadanía, ante la preocupación por los posibles impactos ambientales en la región costera de Mahahual, una zona reconocida por su alta biodiversidad y fragilidad ecológica.
Denuncias contra megaproyectos y gentrificación
Aunque el anuncio fue recibido como un avance por los manifestantes, los asistentes advirtieron que los conflictos ambientales no se limitan a Quintana Roo. Señalaron que diversas comunidades del país enfrentan problemáticas similares sin la misma atención mediática, por lo que llamaron a fortalecer la organización social y la vigilancia ciudadana.
Julia Torres, originaria del pueblo de Xoco, expresó su preocupación por el deterioro ambiental y el modelo de desarrollo actual. “Nos están dejando un medio ambiente que se está terminando. ¿Por qué tenemos que venderles a extranjeros?”, cuestionó durante la manifestación.
Carolina, madre de familia, explicó que su participación responde a la necesidad de proteger los espacios naturales para las futuras generaciones. “Venimos para salvar el planeta y la vida. Las futuras generaciones ya no van a poder disfrutar esto”, afirmó.
Por su parte, Elizabeth subrayó la importancia de los manglares mexicanos, a los que calificó como fundamentales para el equilibrio ecológico. “Venimos principalmente para apoyar la causa de que no quiten los manglares”, señaló.
Acciones simbólicas y advertencias comunitarias
Durante la movilización, un grupo de integrantes de comunidades indígenas realizó una acción simbólica al romper parte de una banqueta para plantar un árbol, como protesta contra un modelo de desarrollo que, según dijeron, prioriza el concreto sobre la vida.
Lu, otra de las participantes, advirtió que el caso de Mahahual representa solo “la punta del iceberg” de una crisis más amplia vinculada a los megaproyectos turísticos, el desplazamiento comunitario y la degradación ambiental en distintas regiones del país.

