La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, rechazó que la reciente reforma aprobada por la Cámara de Diputados establezca una reelección automática para los magistrados electorales y aseguró que la modificación únicamente les permitirá participar nuevamente en un proceso de elección.

Durante su posicionamiento, la mandataria federal explicó que existe una interpretación equivocada sobre los alcances de la reforma impulsada en el Congreso de la Unión. Según precisó, la iniciativa no garantiza la permanencia directa de los integrantes de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), sino que abre la posibilidad para que compitan nuevamente por el cargo.

“Entiendo que lo que se planteó fue una decisión del Congreso. Pero lo que se plantea no es que se queden 17 años como está planteado ahí, sino que puedan participar nuevamente en la elección”, señaló la titular del Ejecutivo federal.

La presidenta destacó que el tema corresponde al ámbito legislativo, por lo que evitó emitir una valoración política sobre la decisión tomada por los diputados. Sin embargo, consideró necesario aclarar que la reforma no extiende automáticamente los periodos de los actuales magistrados.

Asimismo, enfatizó que la ciudadanía tendrá la última palabra en caso de que los funcionarios jurisdiccionales decidan contender nuevamente por un asiento en el máximo órgano electoral del país.

“Es importante que la gente sepa que no es que se quedan 17 años, sino que van a participar en la siguiente elección”, puntualizó.

Reforma genera debate en el Congreso

La discusión surgió después de que, durante la madrugada, la Cámara de Diputados aprobara una reserva presentada por el legislador Sergio Gutiérrez Luna, la cual permite que los actuales magistrados de la Sala Superior del TEPJF puedan competir nuevamente en una futura elección judicial.

Diversos sectores interpretaron que la modificación abriría la puerta para que algunos integrantes del tribunal permanezcan hasta 17 años en funciones, sumando el tiempo ya ejercido y un eventual nuevo periodo.

Frente a esa lectura, Sheinbaum insistió en que la reforma no contempla una continuidad automática ni una ratificación directa en el cargo. Por el contrario, los magistrados deberán someterse al proceso electoral correspondiente y obtener el respaldo ciudadano.

Aún falta regulación

La mandataria también reconoció que todavía falta desarrollar la regulación secundaria que definirá las condiciones específicas bajo las cuales podrían participar los actuales magistrados.

Ese marco normativo deberá precisar requisitos, mecanismos de participación y criterios de elegibilidad para evitar interpretaciones ambiguas sobre el alcance de la reforma.

El debate cobra relevancia porque Sheinbaum ha impulsado públicamente la bandera de la no reelección en los cargos de elección popular, principio que ha defendido como parte de las transformaciones políticas planteadas por su administración. En este contexto, la presidenta buscó marcar distancia entre la reelección automática y la posibilidad de competir nuevamente mediante el voto ciudadano.

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