El Banco Mundial encendió las alertas sobre la evolución de la economía mundial al recortar su previsión de crecimiento para 2026 hasta 2.5 por ciento, la cifra más baja registrada desde la crisis provocada por la pandemia de COVID-19.

En su más reciente informe de Perspectivas Económicas Globales, el organismo explicó que el ajuste responde al incremento de las tensiones geopolíticas, especialmente por el conflicto que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán, situación que ha impulsado el alza de los precios internacionales de la energía y generado incertidumbre en los mercados financieros.

Además, el reporte proyectó una inflación global promedio de 4 por ciento, factor que podría complicar la recuperación económica en diversas regiones del planeta.

Petróleo caro aumenta riesgos para la economía

El organismo financiero advirtió que el encarecimiento del petróleo, el gas natural y otros energéticos podría obligar a varios bancos centrales a mantener tasas de interés elevadas o endurecer sus políticas monetarias para contener las presiones inflacionarias.

Ante este panorama, el Banco Mundial anunció la disponibilidad inmediata de hasta 60 mil millones de dólares para respaldar a las economías en desarrollo más vulnerables. El monto podría ampliarse hasta 100 mil millones de dólares durante los próximos 15 meses si las condiciones internacionales se deterioran.

El presidente del organismo, Ajay Banga, afirmó que la prioridad consiste en preservar la liquidez de los mercados más expuestos y fortalecer el apoyo financiero ante posibles escenarios adversos.

América Latina enfrenta impacto moderado

Las nuevas proyecciones muestran revisiones a la baja para cerca de dos terceras partes de las economías analizadas. Según el economista jefe del Banco Mundial, Indermit Gill, los países de menores ingresos enfrentarán mayores dificultades para absorber el impacto económico derivado de la crisis.

La región más afectada aparece en Asia, donde varias economías resienten el aumento de los costos energéticos, minerales y fertilizantes. Entre los países con mayores ajustes negativos destacan Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Turquía y Bangladés.

Para América Latina y el Caribe, el organismo redujo ligeramente su expectativa de crecimiento de 2.3 a 2.2 por ciento para 2026. Aunque la región enfrentará desafíos, el impacto previsto resulta menor en comparación con otras zonas del mundo.

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