La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) acordó mantener la huelga nacional y fortalecer las movilizaciones en distintos estados del país, al considerar insuficientes las respuestas del Gobierno federal.
Durante los trabajos de la Asamblea Nacional Representativa, dirigentes del magisterio disidente determinaron continuar con las protestas y acciones de presión para exigir atención a sus demandas.
La secretaria general de la Sección XXII de Oaxaca, Yenni Araceli Pérez, informó que el acuerdo principal fue convocar a las bases para fortalecer la movilización nacional.
La dirigente sostuvo que la lucha del movimiento magisterial busca garantizar el derecho a una jubilación digna para las y los trabajadores de la educación.
Por su parte, el líder de la CNTE en la Ciudad de México, Pedro Hernández Morales, aseguró que el movimiento continuará activo y descartó cualquier posibilidad de retirarse de las protestas.
El dirigente afirmó que el magisterio mantiene como demanda central la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, al considerar que dicha legislación afecta los derechos laborales y de retiro de los trabajadores.
Asimismo, criticó las propuestas presentadas por el Gobierno federal durante las mesas de negociación y señaló que no resuelven los problemas estructurales que enfrenta el sector educativo.
La CNTE también acusó a las autoridades de mantener una postura de cerrazón frente a las exigencias del movimiento y de no ofrecer soluciones de fondo.
Los representantes magisteriales reiteraron que seguirán participando en movilizaciones tanto en la Ciudad de México como en diversas entidades del país.
Con esta decisión, la CNTE mantiene vigente su estrategia de presión mientras continúan las negociaciones con las autoridades federales para buscar acuerdos relacionados con pensiones, condiciones laborales y derechos del magisterio.

