Una consulta pública sobre la actualización del Programa Municipal de Desarrollo Urbano Sustentable (PMDUS) y los usos de suelo por el proyecto del Cablebús está en el centro de la polémica. Lejos de incitar a la participación ciudadana, la brevedad en el mecanismo de participación en una plataforma digital genera desconfianza y los ciudadanos critican la ausencia de una campaña masiva de difusión para la consulta.

"La burra no era arisca, los palos la hicieron", reza el dicho popular por la desconfianza en las consultas públicas debido a las malas experiencias con las realizadas por el régimen. Los gobiernos de la 4T manosearon y prostituyeron las consultas públicas que utilizaron como medio propagandístico.

Las consultas en urnas sirvieron para la alquimia de la manipulación, las triquiñuelas y la simulación con fines de propagada maniquea diseñada por Andrés Manuel López Obrador. Destacan entre esas “consultas” en urnas improvisadas, a mano alzada o con participación del INE, como la Consulta Popular para el Juicio a Expresidentes, en agosto de 2021, para esclarecer decisiones políticas del pasado. Hicieron lo propio en octubre de 2018 para decidir entre continuar la obra en Texcoco del AICM o construir el Aeropuerto Felipe Ángeles (AIFA) en Santa Lucía. Ejercicios similares los realizaron a finales de 2018 para aprobar los megaproyectos y pensiones prioritarias como el Tren Maya y Programas de Bienestar. O la farsa de revocación de mandato, un ejercicio constitucional de abril de 2022, donde la ciudadanía decidió si el presidente López Obrador debía concluir su mandato.

Las consultas públicas del Gobierno de la Cuarta Transformación (4T) las hicieron pasar como mecanismos de “democracia participativa y directa” utilizados para respaldar decisiones de infraestructura, políticas públicas y proyectos. Una réplica se ejecuta en la ciudad de Puebla. Como ocurre en estos casos, en el sector público, primero se anuncia la obra, y hasta la primera piedra del Transporte por Cable se colocó el 13 de diciembre de 2025, y ocho meses después se inicia una consulta pública respecto al uso de suelo.

La polémica por el gasto de siete mil millones de pesos, la inconformidad de ambientalistas por daños a las áreas verdes y las críticas de expertos en movilidad urbana cuestionando el Cablebús como la mejor alternativa para el transporte de pasajeros, obligó a la consulta pública, la “democracia participativa” al estilo obradorista, para darle el aval “democrático” y jurídico a la obra.

La convocatoria se lanzó a través de la página web del Ayuntamiento de Puebla y en las redes sociales del Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN), pero no ha tenido la difusión necesaria; en X registra apenas 124 visitas, cuestionan los críticos a la consulta y a la obra del Cablebús. Mientras tanto, el colectivo Hermanos Serdán prepara un amparo por la escasa promoción de la consulta pública.

Con periodo muy corto, los interesados pueden revisar la clasificación, zonificación y restricciones de cualquier predio en el municipio mediante la Carta Urbana Digital del Municipio de Puebla. Los interesados pueden leer los documentos completos de la actualización y lineamientos de participación, visitando la página de Consulta Pública, un formato diseñado para expertos en el tema, lo que inhibe el interés ciudadano.

El IMPLAN agendó dos sesiones para los poblanos interesados en participar en la consulta. La primera se realizó el miércoles 8 de julio; la segunda audiencia será el 14 de julio, y es el Cabildo con predominio de Morena quien aprobaría el uso de suelo para el Cablebús.

📌Esto también te va a interesar, dale click 📌

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *