El Tren Interoceánico registró un nuevo descarrilamiento en el tramo comprendido entre Nizanda y Chivela, Oaxaca, una zona donde hace poco más de seis meses ocurrió un accidente ferroviario que dejó 14 personas fallecidas y 109 lesionadas.
El incidente ocurrió la noche del martes en el punto kilométrico PK-230+800 de la Línea Z, dentro del municipio de Asunción Ixtaltepec, cuando dos unidades articuladas de un tren de carga, integradas por cuatro carros, salieron de las vías mientras regresaban de Coatzacoalcos, Veracruz, tras participar en el traslado de vehículos de importación.
Semar activa protocolos de seguridad
La Secretaría de Marina (Semar) informó que el convoy viajaba sin carga, por lo que el percance no dejó personas lesionadas ni afectaciones a la población. Tras el incidente, las autoridades implementaron los protocolos de seguridad para retirar las unidades y liberar la vía.
Además, personal del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (FIT) inició una revisión técnica con el objetivo de determinar las causas del descarrilamiento. Mientras tanto, la dependencia aseguró que la operación ferroviaria continúa con normalidad.
Accidente revive antecedente de 2025
El nuevo percance ocurrió en el mismo sector donde el 28 de diciembre de 2025 un tren de pasajeros descarriló en la conocida Curva de la Herradura, accidente que provocó la caída de un vagón a un barranco y dejó otro suspendido parcialmente.
Después de ese hecho, el servicio de pasajeros en la Línea Z permaneció suspendido. Posteriormente, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que las corridas no regresarían hasta obtener una certificación internacional y cumplir las recomendaciones en materia de seguridad.
Por su parte, la senadora del PRI, Claudia Anaya, afirmó que los accidentes del Tren Interoceánico responden a una construcción acelerada y a presuntas deficiencias en los materiales utilizados. También señaló una responsabilidad moral de quienes participaron en el desarrollo del proyecto.
La Fiscalía General de la República (FGR) concluyó que el accidente de diciembre de 2025 ocurrió porque el tren circulaba a 65 kilómetros por hora en una curva con límite de 50 kilómetros por hora, situación que derivó en la detención del maquinista y del jefe de despachadores.

