El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, viajó a Washington con una petición prioritaria para el gobierno de Donald Trump: impulsar el fortalecimiento de la defensa aérea ucraniana frente a los constantes ataques con misiles y drones rusos que mantienen bajo amenaza a varias ciudades del país.
Durante el encuentro, el mandatario ucraniano solicitó autorización y respaldo técnico para fabricar interceptores Patriot, proyectiles diseñados para neutralizar amenazas aéreas. Aunque ambas delegaciones calificaron la reunión como positiva, no anunciaron acuerdos concretos sobre la producción de estos sistemas de defensa.
Defensa y negociaciones
Además del tema militar, los líderes analizaron el estado de las conversaciones entre Ucrania y Rusia, un proceso diplomático que permanece estancado desde el inicio de la invasión rusa en 2022.
La visita también confirmó el acercamiento entre Trump y Zelenski, luego de las diferencias públicas que marcaron su relación durante 2025. Previamente, el mandatario ucraniano sostuvo una reunión con el primer ministro británico, Andy Burnham, quien reiteró el respaldo del Reino Unido y abrió la puerta a proyectos conjuntos para desarrollar drones y sistemas antimisiles.
Más sanciones y un conflicto con nuevos actores
El viaje de Zelenski coincidió con el funeral del senador Lindsey Graham, uno de los principales aliados de Ucrania en el Congreso estadounidense. Paralelamente, el Senado avanzó en una iniciativa para imponer nuevas sanciones contra Rusia, enfocadas en reducir los ingresos petroleros que financian su ofensiva militar. Los legisladores también integraron medidas dirigidas contra Irán.
Mientras tanto, el conflicto continúa ampliando su dimensión internacional. Rusia mantiene el uso de drones de diseño iraní, en tanto que Ucrania aseguró haber atacado embarcaciones en el mar Caspio vinculadas con suministros militares destinados a Moscú. A ello se suman las afectaciones a las exportaciones petroleras de Kazajistán y la preocupación internacional por el nuevo puente entre Rusia y Corea del Norte, infraestructura que podría facilitar el traslado de tropas y armamento.
Finalmente, Zelenski advirtió que Moscú prepara la incorporación de 30 mil soldados norcoreanos, adicionales a los más de 14 mil que, según Kiev, ya combaten junto a las fuerzas rusas. De confirmarse, el conflicto adquiriría una dimensión geopolítica aún mayor.

