La crisis migratoria en Ceuta se convirtió en un nuevo argumento político para el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien utilizó la llegada masiva de migrantes marroquíes al enclave español para reforzar su postura sobre la inmigración a poco más de tres meses de las elecciones legislativas de noviembre.
Desde Camp David, el mandatario calificó los acontecimientos registrados en la ciudad autónoma española como una "catástrofe" y una "invasión". Además, sostuvo que el episodio demuestra las consecuencias de mantener políticas migratorias flexibles y advirtió que Estados Unidos enfrentaría un escenario similar si los demócratas continúan al frente del gobierno.
Ceuta y la frontera entre México y Estados Unidos presentan escenarios distintos
Aunque Trump comparó ambos casos, especialistas destacan diferencias importantes entre Ceuta y la frontera entre México y Estados Unidos. El territorio español, ubicado en el norte de África, cuenta con alrededor de 85 mil habitantes y comparte apenas cinco kilómetros de frontera con Marruecos, una realidad geográfica distinta a la que enfrenta la Unión Americana.
Entre jueves y sábado, decenas de miles de personas ingresaron al enclave español, muchas de ellas nadando. El flujo migratorio surgió después de que circularan en redes sociales interpretaciones sobre una resolución del Tribunal Supremo de España relacionada con menores migrantes.
La inmigración gana espacio en el debate político estadounidense
El subjefe de gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, difundió videos de los cruces fronterizos y responsabilizó a los demócratas por la política migratoria estadounidense. Sus declaraciones, en las que describió a los migrantes como "hordas de hombres en edad militar", provocaron cuestionamientos de organizaciones civiles y analistas.
Sin embargo, encuestas del Centro de Investigaciones Pew reflejan que la economía continúa como la principal preocupación del electorado. El 29 % de los votantes considera que ese tema definirá su voto, mientras que solo el 7 % coloca a la inmigración como su prioridad.
En paralelo, la aprobación de Trump sobre el manejo de la frontera alcanza 39 %, una cifra cercana al 37 % que registró durante el mismo periodo de su primer mandato.
Las autoridades españolas informaron que la mayoría de los migrantes regresó a Marruecos dentro de las primeras 48 horas. No obstante, persisten diferencias sobre el número de fallecidos: España reporta 72 víctimas, Marruecos reconoce 11, mientras que una organización civil marroquí estima que la cifra podría acercarse a 130.

