La decisión de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) de encomendar a la empresa Territorium Life la operación tecnológica de su primer examen de ingreso a licenciatura completamente en línea abrió un debate sobre los criterios utilizados para la contratación, luego de que el proceso registrara resultados atípicos y presuntas irregularidades.

La Dirección General de Administración Escolar adjudicó de manera directa un contrato cuyo monto osciló entre 40.7 y 101.7 millones de pesos para desarrollar la infraestructura digital, implementar sistemas de supervisión y garantizar la seguridad durante la aplicación de la prueba.

La universidad justificó la contratación

La institución argumentó que Territorium Life representaba la única alternativa con capacidad comprobada para soportar más de 30 mil exámenes simultáneos y administrar hasta 100 mil evaluaciones en una sola jornada.

El proceso de admisión reunió a 158 mil 712 aspirantes, quienes presentaron la evaluación durante tres fines de semana, entre el 23 de mayo y el 7 de junio, con sesiones que concentraron entre 51 mil y 56 mil participantes.

Ceneval contaba con experiencia en evaluaciones remotas

No obstante, el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (Ceneval) ya operaba evaluaciones remotas desde años anteriores. Incluso, desde 2022 fortaleció su infraestructura para atender aplicaciones masivas con hasta 58 mil sustentantes de forma simultánea.

Actualmente, el organismo aplica el EXANI-II tanto en modalidad presencial como remota. Su sistema incorpora navegador seguro, monitoreo mediante cámara y micrófono, videograbación continua y almacenamiento de evidencias para verificar el desarrollo de cada examen.

Por su parte, Territorium Life ofreció una plataforma con reconocimiento facial y de voz, autenticación permanente de identidad, bloqueo de programas externos, restricción de capturas de pantalla y monitoreo con inteligencia artificial para detectar personas, dispositivos u objetos no autorizados.

Especialista recuerda antecedentes históricos

El investigador educativo Humberto González señaló que la experiencia del Ceneval en este tipo de evaluaciones resulta ampliamente conocida. A su juicio, la UNAM recurrió a un proveedor privado debido a la necesidad de fortalecer sus capacidades para una aplicación completamente remota.

El especialista recordó que la universidad dejó de trabajar con el Ceneval tras la huelga estudiantil de 1999-2000, cuando el Consejo General de Huelga incluyó en su pliego petitorio la exclusión de organismos externos en los procesos de admisión.

Aunque el Ceneval también enfrentó recientemente problemas técnicos durante una evaluación para el INE, organismo que anuló aquella prueba en línea y la sustituyó por una aplicación presencial, evitó emitir una postura sobre el proceso de admisión realizado por la UNAM.

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