El cambio climático ya modifica la distribución de las mariposas en gran parte del planeta. Un estudio internacional publicado en la revista Nature Ecology & Evolution concluyó que el 79% de los cambios registrados en el territorio de estas especies guarda relación directa con el calentamiento global y los fenómenos meteorológicos extremos, un escenario que podría comprometer la supervivencia de algunas poblaciones durante las próximas décadas.
La investigación reunió información sobre mil 758 especies de mariposas distribuidas en 105 países y territorios, lo que la convierte en uno de los análisis más amplios realizados sobre estos insectos. Además del clima, los científicos identificaron otros factores impulsados por la actividad humana, entre ellos la urbanización, la agricultura intensiva, la fragmentación de hábitats, el cambio en el uso del suelo y la introducción de especies invasoras.
Migración favorece a algunas especies
Las mariposas funcionan como indicadores del estado de los ecosistemas debido a su alta sensibilidad a las variaciones de temperatura y a su dependencia de plantas específicas para completar su ciclo de vida.
El estudio encontró que ocho de cada diez especies ampliaron su área de distribución al desplazarse hacia regiones con condiciones más favorables. En contraste, 27% registró una reducción de su territorio, una tendencia que preocupa a la comunidad científica por sus posibles efectos a largo plazo.
Jonathan Lenoir, investigador del Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia y coautor del estudio, explicó que la expansión territorial refleja la capacidad de adaptación de muchas especies. Sin embargo, también reconoció que resulta más sencillo documentar la aparición de nuevas poblaciones que confirmar la desaparición definitiva de otras.
Los expertos advierten un límite de adaptación
Los investigadores señalaron que esta capacidad de respuesta no será suficiente si el aumento de la temperatura global supera ciertos umbrales. En ese escenario, las contracciones del territorio podrían acelerarse, favorecer extinciones locales y alterar de manera más rápida la biodiversidad.
Otra investigación publicada en 2024 estimó que 84% de las especies europeas de mariposas podría perder parte de su distribución antes de 2080 si continúa el incremento de la temperatura mundial. Los especialistas coincidieron en que no todas las especies podrán desplazarse hacia latitudes más frías o zonas montañosas, lo que incrementa la necesidad de fortalecer las acciones para conservar los ecosistemas.

