La inseguridad en Michoacán provocó una nueva suspensión de las inspecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) al aguacate mexicano, una medida que interrumpe temporalmente los nuevos embarques hacia el mercado estadounidense y genera preocupación dentro de una de las principales industrias agroexportadoras del país.
La decisión surgió después de una alerta de seguridad relacionada con amenazas contra funcionarios estadounidenses encargados de verificar las condiciones fitosanitarias del producto mexicano.
De acuerdo con Juan Carlos Anaya, director del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), esta situación dejó de ser un problema aislado y comienza a representar un riesgo estructural para la competitividad del sector aguacatero nacional.
El especialista explicó que la fruta procesada y cortada el 4 de agosto podrá continuar su proceso de exportación debido a que ya contaba con inspección autorizada. Sin embargo, los cargamentos recibidos desde el 5 de agosto únicamente podrán descargarse y permanecer almacenados en empaques autorizados hasta que se determine el regreso de los inspectores.
Tercera suspensión en cuatro años
La actual interrupción representa el tercer episodio de suspensión de inspecciones estadounidenses en poco más de cuatro años.
El primer caso ocurrió en febrero de 2022, luego de una amenaza telefónica contra un trabajador del programa fitosanitario. Posteriormente, en junio de 2024, dos inspectores estadounidenses quedaron retenidos durante un bloqueo carretero en la comunidad de Aranza, municipio de Paracho.
Aunque las operaciones se reanudaron después de esos incidentes, en esta ocasión todavía no existe una fecha definida para que los funcionarios regresen a las labores de supervisión.
Michoacán concentra la mayor producción nacional
El impacto económico de la medida resulta relevante porque Michoacán aporta alrededor del 73 por ciento de la producción nacional de aguacate, mientras que Jalisco participa con 12 por ciento y el Estado de México con 5 por ciento.
Aunque Jalisco mantiene autorización para exportar a Estados Unidos, su producción no alcanza para sustituir los volúmenes que aporta Michoacán, entidad considerada el principal proveedor del mercado internacional.
El GCMA estima que México alcanzará una producción cercana a 2.85 millones de toneladas de aguacate en 2026, con exportaciones potenciales de hasta 1.39 millones de toneladas si las condiciones comerciales se normalizan.
Durante 2025, México exportó aproximadamente 1.28 millones de toneladas de aguacate, con un valor de 3 mil 696 millones de dólares. Estados Unidos concentró 87 por ciento de esas ventas, seguido por Canadá y Japón.
Riesgo para empleos y competitividad
La suspensión también genera preocupación entre productores y trabajadores del sector. Víctor Mendoza, secretario general de la Confederación Central Nacional (COCENA), señaló que el paro puede afectar la cadena logística y a cerca de 200 mil trabajadores vinculados con la actividad aguacatera y limonera.
Empresarios y representantes del sector advierten que la falta de seguridad, certeza institucional y combate a las extorsiones podría provocar que compradores internacionales busquen proveedores alternativos como Perú, Colombia o Brasil.

