Eduardo Rivera y el mazazo a El Yunque

Las viudas de la Organización Nacional del Yunque están que no las calienta ni el sol porque su hijo predilecto, el ex alcalde Eduardo Rivera Pérez, está en desgracia. De nada sirvió la presión ejercida. Tibio fue el respaldo de la dirigencia nacional del PAN. La UPAEP se quedó como Magdalena, llorando por la desgracia de la inhabilitación. Al final, la sanción aplicada contra el ex presidente municipal panista es sólo un paso en el proceso de exterminio que los morenovallistas, hoy morenogalicistas, definieron desde aquel 2010 cuando jugaron a cambiar las reglas del juego político, económico y social en la entidad poblana. El Yunque es sólo uno de los enemigos. ¿Será?

 

¿Y la tolerancia, ‘apá ?

Al menos en el discurso, Morena se ufana de ser un partido incluyente, tolerante y vigilante de que no queden impunes casos de violaciones a los derechos humanos. Si es así, entonces la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de ese partido está obligada a realizar una profunda investigación sobre el desalojo que realizó el Ayuntamiento de San Pedro Cholula, encabezado por José Juan Espinosa, a un grupo de pobladores que se oponen a que el agua de su comunidad vaya a parar a una lujosa plaza comercial. ¿Será?

 

El PRI y la rebelión en la granja

El diputado federal Alejandro Armenta Mier logró lo que quería: exhibir al Comité Ejecutivo Nacional del PRI por el abandono en el que tiene a la entidad poblana. La denuncia del legislador federal es real pero viene acompañada de una retorcida estrategia que busca presionar a las autoridades partidistas para que lo expulsen y así iniciar una campaña de victimización que le ayude a limpiar su imagen y ser incorporado a Morena como candidato en 2018. Su adhesión a las filas pejistas va en serio, pero aún no tiene el beneplácito del cacique del partido. ¿Será?

 

La farsa de los presos políticos

Se hicieron llamar el Comité para la Libertad de los Presos Políticos y contra la Represión Social en Puebla. Según sus cuentas, los priistas Francisco Castillo Montemayor e Israel Pacheco Velázquez tenían esa categoría, pese a que el primero enfrenta un proceso judicial por anomalías en el ejercicio de recursos y el segundo, por extorsión y enriquecimiento inexplicable. El ex funcionario marinista ya se encuentra en prisión domiciliaria, lo mismo que el histórico líder de la 28 de Octubre, Rubén Sarabia Sánchez. Las banderas de “lucha” del comité se van extinguiendo. La duda mata: ¿ahora de qué se quejarán? ¿Será?

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