Diez mandatarios respaldaron la Ley de Seguridad Interior, impulsada por Salvador Cienfuegos, pese al rechazo del presidente del albiazul, lo que representa un duro golpe a su dirigencia y su fortaleza al interior del partido
Por: Redacción
Diez gobernadores de extracción panista respaldaron la Ley de Seguridad Interior, impulsada por el secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, pese al rechazo del presidente del albiazul, Ricardo Anaya Cortés, lo que representa un duro golpe a su dirigencia y su fortaleza al interior del partido.
El responsable de que los mandatarios plantaran cara a su líder fue el ex gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, quien respalda la legislación y a Cienfuegos Zepeda.
Así lo reveló el periodista Fernando Alberto Crisanto, en su columna Del reportero, al citar una publicación del portal La Política on Line, donde refiere que el Ejecutivo del estado de Tamaulipas, Francisco Javier Cabeza de Vaca, explicó la posición de los gobernadores que no comparten la postura de Anaya Cortés.
“Creo que es más un tema (aprobar la ley) de voluntad política por parte de los legisladores que tienen que ponerse de acuerdo, pero sí también entender que a quienes nos urge contar con una ley que dé garantías a los ciudadanos, pero a la vez un marco normativo a las fuerza armadas para su intervención en el tema de seguridad, es a nosotros, a los gobernadores”, explicó el mandatario.
Precisamente, Cabeza de Vaca, junto con Francisco Domínguez y Carlos Joaquín, gobernadores de Querétaro y Quintana Roo, respectivamente, apoyan la figura de Moreno Valle para convertirse en candidato presidencial por el PAN. Con ellos, el poblano celebró en privado sus acuerdos políticos.
Fernando Alberto Crisanto recordó en su espacio que la dirigencia nacional del albiazul condicionó a sus legisladores la aprobación de la Ley de Seguridad Interior a cambio de una segunda vuelta electoral que aplique en 2018 y con la cual Acción Nacional podría asegurar la Presidencia de la República.
A la par, Salvador Cienfuegos llevó a cabo con los legisladores y partidos distintas reuniones para impulsar la ley de su creación, misma que está atorada en San Lázaro. Por ello, comenzó a presiona con el apoyo de los gobernadores y de Moreno Valle.
“En el CEN (del PAN) no están sorprendidos, pues se trata de los tres mandatarios menos cercanos a Ricardo Anaya. Como sea, la victoria de Moreno Valle pasa justamente por haber conseguido una fractura en un tema picante, como el de seguridad. (…) Se sabe que en la Cámara de Diputados, el control férreo del grupo está en manos de Marko Cortés, ladero de Anaya. Allí no se quiere dejar pasar la Ley de Seguridad Interior que tanto desean las Fuerzas Armadas sin antes conseguir algo a cambio”, refirió el texto de La Política on Line citado por Fernando Alberto Crisanto.
