Adriana Morales, oriunda de Atlixco y alumna de Administración Turística en la BUAP, se embarcó en un crucero como empleada de la empresa Royal Caribbean, que presuntamente duraría un año; el jueves 20 de abril fue la última vez que hubo registro de su presencia
Por Humberto Pérez Rodríguez
Jueves 20 de abril de 2017; 12:00 horas. Los pies de Adriana Morales pisaron el puerto de Kralendijk, la ciudad capital de Bonaire, una isla de 288 kilómetros cuadrados ubicada en el mar Caribe.
Bajó del crucero en el cual se embarcó como empleada de la empresa Royal Caribbean, desde el mes de marzo, 30 grados centígrados la recibieron una vez que descendió del barco; vestía una blusa sin mangas color negro, pantalones tipo short y zapatos negros.
El Navigator of The Seas se había convertido en su hogar durante las últimas semanas.
Abandonó la embarcación por unas horas; debía regresar por la tarde-noche para dirigirse a Miami, Florida, el punto de partida de la travesía.

Quizás decidió conocer el lugar y aprovechó la oportunidad para respirar aires diferentes.
El tiempo continuó su marcha; las manecillas del reloj marcaron las 14:00, 15:00, 16:00, 17:00 horas. Era tiempo de volver.
Liliana Martínez, su amiga y compañera en la universidad, la esperó toda la jornada pero jamás llegó; esa tarde fue la última vez que la vio.
“(…) Entre Fany y yo nos empezamos a mover y a hacer llamadas para que el barco supiera”, reveló Liliana en una breve conversación vía Facebook Messenger.
Nadie sabe dónde está. Los tripulantes de la nave se preguntan qué es de ella, hacia dónde caminó. La única certeza es que hay una gran expectación en Puebla y en la isla caribeña por su desaparición.
Familiares y amigos han convertido las redes sociales en el arma más poderosa para dar con su ubicación. Un sinfín de publicaciones en Facebook da cuenta de la intensa e incesante búsqueda de la estudiante de la licenciatura en Administración Turística en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP).
Desde el domingo pasado, RM Guadalu y Morales Frank, usuarios de la red social, han solicitado el apoyo de la comunidad “feisbuquera” para localizar a Adriana Morales. La misma labor adoptaron los medios de la isla caribeña, que informaron sobre la desaparición de “la joven de nacionalidad mexicana”.
La Policía de Bonaire se sumó también a las pesquisas para encontrar a Adriana, pide a la gente del lugar que haya visto a una mujer con sus características físicas ponerse en contacto de inmediato.
La joven oriunda de Atlixco cumplía su segundo contrato con Royal Caribbean; ya había sido empleada por la empresa el año pasado.
Instagram fue su último contacto con el mundo cibernético, posteó una foto donde luce el cabello suelto, desaliñado, con un traje de baño color morado que dejaba al descubierto parte de su tatuaje: una flor en el hombro derecho. En la imagen aparecen dos jóvenes mujeres. “Beach time”, se lee en la publicación. Esa fue su última actividad en redes sociales.
En su timeline hay otra fotografía, tomada –se presume– en Cozumel, Quintana Roo, otro destino turístico que figura en el itinerario del “Navigator of the seas”.

Como si fuera una paradoja, Ady Morales –como aparece en Instagram– escribió: “The last Cozumel together”.
Hoy, a cinco días de haber dejado el crucero, familiares, amigos y autoridades de México y Bonaire tienen la confianza, la esperanza, de que Adriana Morales se embarcará de nuevo para regresar a Atlixco, a Puebla, a la universidad y con sus familiares.

Pide intensificar la búsqueda de poblana
El rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), Alfonso Esparza Ortiz, reveló que a través de la oficina de Relaciones Internacionales solicitaron el apoyo para reforzar la búsqueda de Adriana Morales de Florencio, estudiante de Administración Turística, quien fue reportada como desaparecida en Bonaire.
“Todavía tiene categoría de estudiante. Ya a través de la oficina de Relaciones Internacionales hemos hecho la petición de que se intervenga para acelerar la investigación; fue en un punto de América la desaparición. Finalmente lo que hacemos es un llamado para que se intensifique la búsqueda y podamos contribuir en algo a ello”, explicó Esparza Ortiz.
El rector de la máxima casa de estudios negó que la institución haya sido notificada de la desaparición de la estudiante de 23 años de edad; sin embargo, admitió haber tenido comunicación con los padres de Adriana.
Morales de Florencio abandonó el crucero el pasado 20 de abril, donde vestía una blusa sin mangas de color negro, pantalones tipo short y zapatos negros.
