A partir de la creación de un corredor temporal de comercio informal anunciado por la Comuna, 24 Horas Puebla realizó el recuento de los intentos para resolver el ambulantaje en la capital

 

Por Berenice Martínez / @bereymar

Los intentos por reubicar al comercio ambulante han fracasado.

Gobierno tras gobierno, en casi todos los trienios panistas y priistas, alcaldes desfilaron por el Ayuntamiento de Puebla proponiéndose liberar las calles del Centro Histórico. Ninguno lo ha logrado.

Ni operativos planeados meticulosamente, ni negociaciones, ni la creación de nuevos mercados de apoyo, incluso hasta acuerdos para ocupar el primer cuadro de la capital poblana fueron suficientes; cada acción sólo forma parte de la historia que guarda el comercio informal.

Los primeros intentos para reubicar al comercio ambulante del Centro Histórico de Puebla se documentaron desde el trienio del presidente municipal del PRI Miguel Quiroz Pérez (1978-1981), quien buscaba solucionar el problema con estudios que no dieron fruto.

Luego llegó la administración de Victoriano Álvarez García, de 1981 a1984, que tampoco pudo remover a los ambulantes del centro de la ciudad.

El problema le fue heredado al alcalde Jorge Murad Macluf (1984-1987), quien logró reubicar a vendedores del barrio de Analco en la Central de Abasto así como a organizaciones instaladas en la avenida 5 de Mayo, lideradas por Las Comadres a siete nuevos mercados.

Sin embargo, los informales regresaron a las calles con más fuerza ocupando de nuevo el centro de la ciudad en los gobiernos municipales de Guillermo Pacheco Pulido, Marco Antonio Rojas Flores y Rafael Cañedo Benítez, los tres del PRI.

 Los vendedores ambulantes del Centro Histórico son utilizados por sus líderes como moneda de cambio para obtener canonjías y beneficios de administraciones pasadas. / ARCHIVO
Los vendedores ambulantes del Centro Histórico son utilizados por sus líderes como moneda de cambio para obtener canonjías y beneficios de administraciones pasadas. / ARCHIVO

Nuevos intentos 

Los intentos para reubicar al ambulantaje del Centro Histórico de Puebla continuaron en 1996, al inicio del trienio del edil panista Gabriel Hinojosa Rivero.

Hace 21 años, el entonces presidente municipal se enfrentaba con el priista Manuel Bartlett Díaz –gobernador de Puebla–, señalado de desbordar al comercio informal por temas políticos.

Lo anterior, a pesar de que el panista había acordado con las organizaciones Hermanos Serdán, Unión de Antojitos Regionales, Unión de Comerciantes en Pequeño, así como los llamados toreros del grupo 8 de Diciembre, entre otras, de no ocupar las calles del Centro.

Mario Marín Torres, alcalde de 1999 a 2002, heredó el problema, por lo que a partir de su segundo año construyó mercados de apoyo en el perímetro y reubicar a los ambulantes.

A raíz de una balacera entre organizaciones de ambulantes en la calle 5 de Mayo y 10 Poniente, los comerciantes se retiraron del centro a solicitud del edil y del gobernador Melquiades Morales Flores.

Para 2001, Luis Paredes Moctezuma pidió el voto de las agrupaciones y durante su mandato, de 2002 a 2005, permitió a más de tres mil ambulantes ubicarse otra vez en calles del primer cuadro, de 4 a 14 Poniente, 5 de Mayo y el Zócalo.

La siguiente administración, del priista Enrique Doger Guerrero (2005-2008), sacó a ambulantes de la organización Miguel Hidalgo y Costilla, a cargo del líder Miguel Ángel Huitzil, que comercializaban antojitos en la plancha del Zócalo.

Pero también fue él quien autorizó a los vendedores informales instalarse de viernes a lunes en el Centro Histórico  de la capital.

Ambulantes sobre la 5 de Mayo.

El ambulantaje en los últimos 10 años

En su periodo como presidenta municipal, de 2008 a 2011, Blanca Alcalá Ruiz resolvió el caos de la venta informal cuando en los primeros meses de su gestión adquirió dos inmuebles para reubicar a 600 comerciantes de agrupaciones encabezadas por La Güera y La Comadre en los nuevos mercados de La Merced y El Ferrocarril.

Además, montó un operativo con granaderos en el primer cuadro para evitar la reinstalación de ambulantes, pero el programa fracasó poco después ya que los informales argumentaron que los predios ubicados en la 11 Norte y en la 8 Poniente no eran buenos para vender debido a la falta de compradores.

Por ello, los ambulantes volvieron al Centro Histórico de Puebla en los gobiernos municipales del panista Eduardo Rivera Pérez (2011-2014), después con José Antonio Gali Fayad, y actualmente con el edil Luis Banck Serrato.

De hecho, en noviembre de 2016, ya con Luis Banck como alcalde, al menos 500 elementos de las policías Estatal y Municipal realizaron un operativo para evitar la instalación de los informales en las calles del Centro Histórico.

El objetivo fue “recuperar espacios públicos y restablecer el orden en el primer cuadro de la ciudad”. Dicha movilización policíaca se montó sobre las calles 8, 10 y 12 Oriente, desde la 7 Norte hasta la 5 de Mayo.

En esa fecha se iniciaron nuevas negociaciones con las 16 organizaciones de ambulantes, con la finalidad de discutir su reubicación.

En enero de 2017 el Ayuntamiento de Puebla propuso crear un corredor comercial en la calle 12 Poniente-Oriente para remover a los vendedores.

Hasta la fecha, las negociaciones continúan, aunque de 16 organizaciones, sólo Antorcha Campesina se ha negado a desplazarse al sitio comercial, que ahora será temporal.

Ambulantes sobre la 5 de Mayo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *