Crónicas del Tercer Piso
Por Alejandro Bonilla Garduño / @AlexBonillaG
El cochinero llamado proceso electoral 2018 apenas inicia y para eso hay un simulacro denominado: elecciones en el Estado de México.
Somos testigos –otra vez– del inicio de una guerra de estiércol y no, no estoy defendiendo al líder de Morena, no. Se trata simplemente de evidenciar cómo los partidos políticos opositores a López Obrador se cuelgan de la grabación de la candidata a alcaldesa por Las Chopas, Veracruz, aceptando medio millón de pesos para ser entregado al mismísimo Peje.
¡Hoy es Andrés Manuel! ¿Quién será mañana? ¡Esto apenas inicia!
Como en una verdadera guerra de lodo, los candidatos, precandidatos, suspirantes, aspirantes, ilusos, lambiscones y otros, comenzarán a desgarrarse las vestiduras atacándose entre sí.
Hoy es López Obrador. Mañana el mismo tabasqueño sacará algo contra algún pre candidato presidencial o de la gubernatura del Estado de México, que es el pez que se persigue ahora.
¿Cuántos políticos mexicanos tienen la conciencia tranquila y jamás han recibido algún tipo de beneficio por sus posiciones? ¿Cuántos “políticos pobres” pero honestos existen?
Los interminables actos de corrupción que se dan a conocer todos los días en nuestro país: los Abarca, Eva Cadena, Duarte (y su esposa, claro), Yarrington, Hilario Ramírez Layín, los alcaldes poblanos investigados por su participación con los huachicoleros, más los que benefician a empresas cercanas y varios cientos de etcéteras.
¿Seguimos?
¡Al ladrón! ¡Al ladrón! Pareciera que grita la turba enardecida, mientras remojan sus barbas en copas llenas de champagne y podredumbre.
En la tragicomedia política mexicana nadie se salva, ya vendrán otros.
Esperemos el siguiente capítulo.
