Encrucijada
Por Luis Antonio Godina / [email protected]
Este es el momento de sentar las bases del futuro al que aspiramos, dijo el presidente Enrique Peña Nieto el martes pasado al instalar el Consejo Nacional de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
Lo que se busca es, sencillamente, definir la ruta para incorporar diferentes visiones en favor de una causa común: hacer de México un mejor país.
Las metas de la agenda son:
- Que nadie pase hambre y que ningún menor de cinco años de edad padezca desnutrición.
- Que se elimine la pobreza extrema.
- Que todos tengan acceso equitativo a todos los niveles educativos y se elimine cualquier forma de violencia contra niñas y mujeres.
- Que todos puedan contar con una vivienda digna, así como con servicios de agua potable, energías limpias e infraestructura sostenible y de calidad.
- Que estén protegidos los derechos laborales de todos y se impulse el desarrollo económico y social de toda la sociedad.
- Que se conserve nuestra biodiversidad y se incremente la capacidad de respuesta, llamada resiliencia, al cambio climático y a los desastres naturales.

¿Lo anterior qué quiere decir para nosotros, los poblanos?
De acuerdo con las cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), las metas que se plantean permitirían que un millón 487 mil personas que hoy no tiene acceso a la alimentación, lo tenga.
Que los cuatro millones 425 mil poblanos que en este momento no tienen acceso a la seguridad social puedan tenerla.
Que los dos millones 533 mil personas carentes de acceso a servicios básicos en la vivienda, y a calidad y espacios en la vivienda, superen este obstáculo.
Que la población carente de servicios de salud, que es un millón 174 mil personas, pueda acceder a ellos.
Pero el dato más demoledor es que 64.5% de los poblanos, es decir, tres millones 958 mil personas, se encuentra en situación de pobreza.
Por ello, hoy debemos pensar a futuro, empezar a construir una agenda que nos lleve a revertir estos indicadores y a construir el futuro al que aspiramos, como dijo el presidente Enrique Peña.
Y yo agregaría: el futuro que imaginamos.

