Los motivos. Los legisladores locales por Morena, Vianey García Romero y Arturo de Rosas Cuevas, argumentaron que este medio de transporte representaría una fuente de autoempleo y es amigable con el medio ambiente

Por: Mario Galeana

Multiplicados en el sexenio de Mario Marín Torres y eliminados en la administración estatal que le sucedió bajo el alegato de ser un riesgo para los usuarios y producto de la corrupción, los mototaxis podrían ser regulados durante el próximo año por el Congreso local.

Los diputados Vianey García Romero y Arturo de Rosas Cuevas, ambos por Morena, presentaron a mediados de noviembre una iniciativa de reforma que legitima el servicio de mototaxis como fuente de autoempleo, y como vehículo que no genera congestionamientos viales, no provoca accidentes y contamina menos que los automóviles.

De la iniciativa se desprende que no hay un padrón confiable que registre cuántos mototaxis existen en el territorio poblano, pues se señala que —de ser aprobada— la Secretaría de Movilidad y Transporte (SMT) deberá realizar una base de datos en un plazo no mayor a seis meses.

Con la iniciativa, los diputados locales pretenden que este servicio se otorgue “preferentemente” en comunidades rurales, con la condición de que no se entreguen más de dos permisos por persona.

“La negativa para el reconocimiento y regulación de aquella modalidad de transporte no impide su ejercicio, mas sí aleja tanto a usuarios como a los prestadores del servicio de la protección legal y la certeza que aquello implica”, explican los legisladores en la iniciativa.


A finales de septiembre, el titular de la SMT, Guillermo Aréchiga Santamaría, había manifestado su rechazo a la regulación de este tipo de transporte.

“No hay ningún ordenamiento legal en el que estén contemplados, y desde luego ninguna autoridad tiene facultades para autorizarlos; no hay posibilidad ni en este momento ni en el corto plazo de que tengan alguna viabilidad, así que no serán permitidos los mototaxis (…) No es un capricho, el tema es que está corroborada la inseguridad que tiene para el traslado de las personas”, subrayó.

LA HISTORIA DE UN NEGOCIO MARINISTA

Los mototaxistas se multiplicaron exponencialmente durante el sexenio de Marín Torres. La prensa consignó en aquella época que se repartieron al menos tres mil 500 permisos nuevos para este tipo de transporte, a pesar de que no se encontraban regulados en la ley.


A finales de 2011, cuando el paso del priista por Casa Puebla había concluido, el gobierno del estado inició investigaciones penales por la entrega de estos permisos.

Y es que, al retirar las autorizaciones para mototaxis —en algunos casos, bajo denuncias por excesiva aplicación de la fuerza—, los permisionarios presentaron denuncias por el delito de fraude en contra de distintos funcionarios marinistas.

El principal implicado fue Juan Manuel Alcántara Silva, ex jefe de Departamento de Logística de la extinta Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) de Puebla, contra quien la entonces Procuraduría General de Justicia (PGJ) obtuvo una orden de aprehensión.

No obstante, en enero de 2012 los afectados desistieron de continuar con el proceso en contra de Alcántara Silva, y éste libró cualquier responsabilidad del tipo penal. Sólo la Contraloría del estado le fincó una inhabilitación para ocupar cualquier cargo público por un plazo de 12 años.